La base humana son los niños. La base estructural son los clubes. Por allí comienza todo, amigos de la alta dirigencia deportiva. La Federación Dominicana de Baloncesto lo ha entendido así; al menos eso percibí el pasado fin de semana cuando encontré las selecciones de todas las provincias del cibao en una eliminatoria que dio inicio al torneo nacional de basket femenino sub-15.

Ya Fedombal lo hizo con las selecciones masculinas juveniles, tan bien que dos de ellas clasificaron a sus respectivos mundiales, todo un hito.

Estas iniciativas deben ser la regla, no la excepción. Siempre será necesario un plan nacional con las categorías de base. Una niña de 12 años me llamó la atención por su juego y me tocó el alma al driblear con habilidad entre las más grandes. Los que vieron la versión televisiva de Tour Deportivo la vieron jugar y hablar hasta de la NBA. Sus diez moños, con tiras me llegaron. Es en esos momentos que amo este trabajo. Por esa niña vale la pena ser periodista deportivo.

Fedombal realizará sus eliminatorias en cada región y un campeón nacional, compuesto por 12 niñas, que desde ese día tendrán una historia enriquecedora en sus vidas, levantará la copa.

Quiero ver eso en todas las disciplinas, incluyendo el béisbol, mi amigo Tito. Otras federaciones hacen el esfuerzo, pero deben ser todas. Ayúdenos con eso, don Luis Mejía, también Jaime David.

Todos somos responsables de que las oportunidades empiecen en la base. Que el deporte sea fuente de becas nacionales e internacionales. Que el deporte sea fuente de salud física y mental.

Que el deporte sea un mecanismo de acercar los niños a las escuelas. Que el deporte aleje a nuestros niños de los malos hábitos.

Son estas acciones las que sacan a flote nuestro deporte. Nuestro presupuesto siempre será pobre, en parte por desidia de los gobernantes, y en parte, porque simplemente somos pobres. Solo trabajando compensamos. Planifiquemos en favor de nuestros niños y niñas.