Cuando uno de los dos mejores jugadores del mundo está en ciernes de entrar en la agencia libre y cuenta con no pocas papeletas de firmar por tu equipo, quizás abuchearle cada vez que toca la pelota no sea lo más inteligente para lograr su simpatía.

Pues eso fue algo de lo que paso anoche en el duelo entre Washington Wizards y Oklahoma City Thunder. Según las percepciones de Howard Beck, de Bleacher Report, así como las de Royce Young, de ESPN, un sector (minoritario) del graderío del Verizon Center se dedicó e silbar y a abuchear a su conciudadano cuando el balón pasaba por sus manos.

Esos repetidos “¡Buuuuu!” no fueron lo peor de la noche para  Kevin Durant, quien salió lesionado cuando sólo llevaba 17 minutos en el parqué, por lo que al menos, en este sentido, pudo dejar con las ganas a aquellos que vinieron con las cuerdas vocales cargadas con el objetivo de amargarle la noche al As de los Thunder.

Anécdotica estampa, pero quien sabe si ésta pasará por la cabeza de ‘Durantula’ cuando se halle en verano ante la manoseada bifurcación de perpetuarse como thunder o volver a casa.