Las Águilas Cibaeñas no se rinden en su afán por clasificarse al Round Robin del Campeonato de Béisbol Profesional Copa BHD-León.

Con los números en contra, los cibaeños han trabajado sobre la marcha para juntar un equipo que luce competitivo en el papel.
Algunas estadísticas son favorables a las Águilas, ocupantes de la última posición con récord de 13-19, cuando quedan 18 partidos pendientes. A dos juegos y medio de la tercera posición, todas las posibilidades están abiertas para el conjunto que ahora dirige Miguel Tejada.  

El equipo es el mejor de la liga en bateo colectivo, con .262, y no es para menos con una nómina que mejora cada día. Tras un pobre inicio ofensivo, las Águilas agregaron muy temprano a Zoilo Almonte, segundo en bateo (.319) y líder de remolcadas (16) del conjunto. Vía cambio, se hicieron con los servicios de Alfredo Marte (.320) y el motorizador José Constanza (.222). También acudieron al llamado Rafael Ynoa (.300) y Wilín Rosario (.347-2-12) y más reciente Juan Lagares, Francisco Peña y Joaquín Arias.

Esta es una nómina ofensiva capacitada para hacer daño, repleta de hombres con historial positivo en la pelota criolla.       

El relevo ha sido el gran problema de los amarillos en la estación, aunque ha dado señales de mejoría en partidos recientes.  El pitcheo en general también mejora, aunque el relevo ha sido un problema permanente. La rotación está sustentada por los importados Sean Bierman (0-0, 2.97), Michael Roth (1-2, 3.38), el veterano Ángel Castro (2-0, 2.11) y la sorpresa positiva del novato Ranfi Casimiro (0-0, 1.89).

El cerrador TJ Peña (7 salvamentos y 2.77) pasó por un bache negativo, pero conoce la liga y puede recuperarse. De su desempeño, junto al de los otros bomberos aguiluchos, dependerá la suerte de un equipo que ha definido 17 juegos por una carrera, con récord negativo de 8-9. La defensa es otro problema de los cibaeños, pues son quintos en procentaje de fildeo (.961), con 49 errores, pero persiguen a los Gigantes, que los superan con .959 y 54 pifias.

Las Águilas son dueñas de su destino, pero cayeron debajo y eso siempre es cuesta arriba en el calendario expreso de la liga dominicana. Jugando dos partidos sobre .500 (10-8) las Águilas sumarían 23 victorias y en esta cerrada batalla eso podría dar motivos para celebrar la Nochebuena. En Santiago se nota la urgencia, ya que la franquicia vive “La Maldición del Monumento” desde la Serie del Caribe ganada por Licey en 2008.