La baja de Al Horford se está prolongando más de lo esperado. El jugador de Boston Celtics sufrió una conmoción cerebral a finales de octubre y desde entonces no ha vuelto a jugar. Lleva ya 17 días sin ver pista, aunque todo apunta a que su regreso parece inminente.

Su entrenador, Brad Stevens, se ha mostrado hoy optimista tras completar el jugador el entrenamiento del día sin problemas. Es el primer entrenamiento que cubre al completo desde que sufrió al conmoción.
Prudencia en Boston

"No quiero poner un calendario (de regreso) porque pienso solo en cómo se siente día a día", ha señalado Stevens, que como todo el cuerpo técnico y el propio jugador prefieren ser prudentes, eliminando cualquier precipitación a la hora de fijar su vuelta al juego.

Mientras, los compañeros le echan en falta. La gran figura del equipo en este inicio de temporada, Isaiah Thomas, ha hablado sobre Horford: "Queremos que vuelva y ojalá que lo haga más pronto que tarde", ha indicado el eléctrico base.

Horford, por su parte, estaba hoy muy activo en la cuenta de Twitter de Celtics, ya que el equipo ha dispuesto la cuenta para que los aficionados hicieran preguntas al All-Star.

El último partido del de Puerto Plata data del 29 de octubre. Noviembre es, por lo tanto, un mes inhábil por ahora para el jugador, que podría regresar al juego mañana ante Dallas Mavericks. Desde luego, verle entrenar con normalidad ha sido un signo muy positivo, un auténtico indicio de que su vuelta al juego está próxima.

De hacerse realidad su regreso, Horford retomaría su puesto de titular y Kelly Olynyk volvería a la suplencia.