Si te pasas suficiente tiempo con Albert Pujols, lo más probable es que llegues a escuchar el nombre de José Oquendo.

El boricua Oquendo es un ex infielder de Grandes Ligas que se ha pasado los últimos 16 años como coach de la tercera base de los Cardenales. Y específicamente, es quien le enseñó al dominicano Pujols a valorar el aspecto defensivo de su juego, a trabajar en ello y utilizarlo como forma de impactar los juegos, sin importar el bateo.

Ahora, con 36 años de edad y US$165 millones restantes en su contrato con los Angelinos-además de estar a cuatro meses y medio de haberse operado de un pie-Pujols ha llegado a aceptar la idea de una vida como bateador designado, un rol que ha resistido en el pasado.

Pero el veterano quiere aclarar algo.

"Creo que la gente ha malinterpretado mi actitud, pensando que odio ser BD", dijo Pujols. "No es que lo odie, porque así sigo en el lineup y aún contribuyo bien cuando lo hago. Es que sé que puedo jugar defensa también y a veces quiero estar ahí haciendo lo mío. Eso es lo que pasa. Es difícil, pero estaré bien".

Aún hay tiempo para que Pujols se prepare para jugar como inicialista en la temporada regular, ya que el quisqueyano participa en prácticas en el cuadro interior desde los inicios de los entrenamientos de los Angelinos.

Pero habrá días en que no tendrá sentido que Pujols juegue defensa, aun si sigue exhibiendo un nivel de Guante de Oro. El motivo es que eso podría quitarle demasiada energía que se utilizaría mejor en el orden ofensivo, protegiendo al también estelar Mike Trout.

Por eso, jugar como designado ya no le parece tan malo a Pujols.

"Creo que estoy más cómodo con eso, vamos a ponerlo así", dijo. "Es justo decir que estoy más cómodo y que estoy dispuesto a cumplir ese rol, si ése va a ser el caso".

Desde que Pujols se unió a los Angelinos en el 2012, sus partidos iniciados como designado han ido en aumento, de 34 a 65 a 43 a 62. El segundo número se debe a la lesión en un pie que lo apartó del terreno para los últimos dos meses de la campaña del 2013.

Es posible que Pujols juegue unos 100 encuentros como designado en el 2016-aun si se mantiene en salud-pero no tiene una cantidad específica en mente. El mes de abril debe de brindarnos una mejor idea.

"No le puedo poner un número", dijo. "No quiero adelantarme. Si estoy en salud, jugaré. Si no, seré BD".

Pujols desarrolló esa mentalidad en la recta final del 2015, cuando los dolores en el pie derecho lo obligaron a iniciar los últimos 28 juegos como designado. En ese trecho, bateó .224 y terminó el año con promedio de .244, el peor de su carrera, y porcentaje de embasarse de .307. En noviembre, se operó del pie.

"Quería (estar jugando) y jugué con mucho dolor", afirmó Pujols. "Fue doloroso, hombre. A veces la gente no entiende eso. Sólo ven tus números, tu promedio, que te fuiste de 4-0, y no entienden que te estás sacrificando para complacer a los fanáticos porque estás tratando de ayudar a tu equipo a ganar.

"Haces eso y a veces te preguntas, '¿Vale la pena jugar lesionado?' Porque la gente no lo va a valorar. A veces pienso así. Pero (el dueño de los Angelinos) Arte (Moreno) me trajo aquí para ganar. Voy a dar todo lo que tenga. Si es un 50%, aún creo que mi 50% puede hacer bastante daño".

Afirma Pujols que se siente muy por encima de un 50% ahora. Aún busca algo de timing en el plato, pero dijo que se siente "maravilloso".

Cuando fue operado, se pensaba que Pujols apenas estaría iniciando sus actividades de béisbol para estos momentos, así que está muy adelantado en su progreso, aun si durante el invierno hizo menos acondicionamiento y levantó menos pesas.

También jugará menos en la inicial este año.

"Ya me ves", dijo Pujols, ganador del Guante de Oro en el 2006 y el 2010. "Soy un primera base Guante de Oro y estoy muy orgulloso de eso. Trabajo mucho en eso. Por más tiempo que me pase en la jaula (de bateo), hago más en la defensa".