Al buscar el significado de “bate en llamas” en el diccionario de las Grandes Ligas, sin duda la respuesta sería el nombre del dominicano Albert Pujols.

Pujols, quien batea para promedio de .269 con 28 jonrones y 110 empujadas, ha sido el terror de los lanzadores en las mayores en la etapa actual de la temporada, conectando la pelota con la autoridad y contundencia que debe hacerlo un bateador de su estirpe.

El toletero de los Angelinos de Anaheim, que llegó a la pausa del Juego de Estrellas con una línea ofensiva de .249-15-60 remolcadas, ha incrementado sus números considerablemente a partir de este punto donde marca el inicio de la segunda parte de la campaña.

En esta segunda etapa de la contienda, Pujols batea para .306 con 14 cuadrangulares en apenas 183 turnos al bate, una diferencia de 151 oportunidades menos, con relación a los 334 que tomó para llegar a 15 en la primera mitad y además acumula 50 producidas en 46 juegos, 10 menos que las 60 que logró en 87 duelos en la parte inicial del año.

El repunte que ha mostrado el dominicano en esta parte del año, se ha visto reforzado por su desempeño en los últimos 11 partidos, en los cuales ha disparado hits en cada uno de ellos, incluyendo siete de dos o más imparables.

En esta cadena de juegos en los que ha conectado por terreno de nadie, Albert ha disparado 21 incogibles, en 47 veces al bate, alcanzado un promedio de .446. En esta racha su poder ha estado a la orden del día, con seis jonrones y un doble, como también se ha destacado su capacidad productora con 14 remolcadas y 10 anotadas.

Lo más impresionante es que a pesar de ser un bateador de poder, en estos once compromisos Albert solo se ha ponchado en tres ocasiones, desempeñándose en el tercer puesto en la alineación de los Angelinos, turno en el cual acumula el mejor promedio en la temporada con .354, (como cuarto bate batea .246 y como octavo, falló en una sola oportunidad, siendo las únicas posiciones que ha ocupado esta temporada).

El buen momento del primera base y bateador designado se ha trasladado al mes de septiembre, en el cual batea para promedio de .444, con tres vuelacercas y siete remolcadas.

Algo que ha mantenido Pujols durante todo el año es su capacidad de repuesta en situaciones con corredores en las bases, en las cual batea para .315, con hombres en posición de anotar con .338 y con las bases llenas para .357. Tomando en cuenta esto, no sorprende que hasta este lunes estuviera empatado en el liderato de carreras empujadas de la Liga Americana.