Como dice un popular refrán  “el buen hijo, a su casa vuelve”, es lo que ha sucedido con Alex Valdez, quien tras seis años de ausencia, en los que militó con las Estrellas Orientales, vuelve al equipo con el que nació y conoció las mieles de la victoria, los Leones del Escogido.

“Me siento bien y contento de regresar otra vez a mi casa”, dijo Valdez, quien debutó en la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom) en el 2009-2010, torneo en el que ganó el premio al Novato del Año al batear para promedio de 308 con un cuadrangular, 25 anotadas y 13 carreras remolcadas en 40 partidos y logró coronarse con los escarlatas, antes de ser enviado a la Estrellas en la temporada muerta de ese año.

Ante este regreso el versátil jugador ha mostrado su deseo de ser parte de una temporada exitosa, que deje detrás un pasado torneo donde los Leones ocuparon la última posición en la serie regular.

“Estamos aquí para dar el cien por ciento y tratar de ser campeón con Dios por delante, me siento con la capacidad de ayudar al equipo, dentro como fuera del terreno y siempre estaré ahí disponible la temporada entera” expresó Alex

Sobre la posición en la que se desempeñaría en su segunda parada con el conjunto capitalino, dijo no tener un rol especifico y que estará en el lugar que el dirigente lo necesite, así como también afirmó no tener preferencia por ninguna de las posiciones, ya que puede jugar en la inicial, la segunda y la tercera base del infilder y de ser necesario en las esquinas de los jardines.

Sobre el ambiente que se percibe a lo interno con  sus compañeros en los entrenamientos, Valdez lo describió con una palabra clave “hambre”.

“Todo el mundo tiene hambre de jugar y de ser campeón este año” concluyó el hijo que está de vuelta al hogar rojo, de la pelota de invierno de la República Dominicana.