“La meta de nuestro club era encontrar jugadores que puedan impactar en lo inmediato”. Con estas palabras José Serra, gerente general de las Estrellas Orientales, justificó la elección de Alexis Candelario en la primera ronda del pasado Sorteo de Novatos de Lidom, confianza a la cual el diestro de 34 años ha respondido con resultados en el terreno de juego.

Candelario, quien antes de ser seleccionado en el sorteo había paseado su talento por Estados Unidos, México, Venezuela, Panamá, Nicaragua e Italia, es una de las piezas más valiosas en el cuerpo de lanzadores abridores de las Estrellas en este torneo.

Antes de la jornada de este martes, en cuatro aperturas Candelario está empatado en el liderato de victorias con 2-0, es segundo en efectividad con 0.82, sexto en entradas lanzadas con 22 episodios trabajados y cuenta con el tercer mayor total de ponches con 21.

En estas cuatro aperturas, el derecho oriental ha permitido 12 hits (la menor cantidad entre los lanzadores que han trabajado 15 o más entradas en el actual torneo), con cuatro carreras permitidas, entre ellas solo dos limpias (solo detrás de Justin Haley, de los Leones del Escogido, quien ha permitido una carrera en 18 episodios).

Su durabilidad y consistencia ha sido el punto fuerte de su labor monticular. Esto se evidencia en que en todas sus aperturas ha lanzado cinco entradas o más y en ninguna de ellas le han anotado más de una carrera limpia (en una ocasión le anotaron dos vueltas sucias y en dos oportunidades permitió una carrera).

De los 12 imparables que le han conectado durante la campaña, solo dos han sido extrabases, ambos en su primer juego, en el cual Mayobanex Acosta le conectó un cuadrangular y Manuel Margot un doble; con todo y esto salió por la puerta grande y le dio un triunfo 2-1 a las Estrellas sobre los Toros del Este.
Las Estrellas no están en el lugar que desearían en la tabla de posiciones, pero la realidad es que Serra no se equivocó cuando dijo: “Estamos seguros de que Candelario nos ayudará”, ya que el conjunto con sede en San Pedro de Macorís tiene marca de  3-1 cuando el pitcher de primer año ha subido al montículo.