Álvaro Morata, el día que cumplía 24 años, se puso de nuevo el traje de salvador y con un gol postrero devolvió el liderato al Real Madrid, que obtuvo una victoria complicada ante un ambicioso Athletic (2-1) y aprovechó la derrota del Atlético de Madrid en el campo del Sevilla (1-0).

La irrupción del delantero madrileño, que reemplazó en el minuto 74 al francés Karim Benzema, fue determinante. Su gol en el 83 resolvió el choque que se le había puesto más que difícil al cuadro de Zinedine Zidane, que veía esfumarse de nuevo el triunfo en casa y con ello el liderato.

Después de que Benzema y Sabin Merino situaran el 1-1 antes de la media hora de juego, Iñaki Williams tuvo en sus botas dos clamorosas ocasiones para adelantar al conjunto de Ernesto Valverde, pero al internacional sub’21 no le acompañó el acierto y las malogró. El acoso blanco en pos de la primera plaza encontró el fruto del tanto de Morata. Un premio para un jugador que cada vez que salta al césped derrocha trabajo y reclama más minutos pese a la preponderancia de la BBC.

El Real Madrid se hizo así otra vez con el liderato de una Liga tremenda, con un punto de ventaja sobre el Sevilla, dos sobre Barcelona y Villarreal y tres sobre el Atlético de Madrid, mientras que el Athletic queda a seis.

El Sevilla, comandado por el argentino Jorge Sampaoli, quiere estar de verdad en el grupo de aspirantes y liderar un nuevo orden. Lo demostró con un triunfo de gran valor ante el Atlético.

De no haber ganado el Real Madrid hubiera ocupado la punta de la tabla por primera vez desde la primera fecha.