Cuéntanos sobre tus inicios en la natación

Mi trayectoria en la natación empieza a los seis años. Mi hermano mayor metía los piecitos y los médicos le indicaron que comenzara a nadar. Entonces yo estaba en clases de ballet y piano, e iba un día a la semana a la natación, hasta un momento que me dijeron “tú tienes que decidirte, porque tres cosas a la vez no se puede”, y por supuesto me decidí por la natación, Ahí se inicia mi trayectoria en el agua, hasta lograr obtener becas en una universidad de los Estados Unidos.

Pude competir por la universidad Rider y llegar a ser capitana del equipo en mi último año. En ese período de mis seis años hasta mis veinte y tantos años fui miembro de la selección nacional del país, en varias competencias inter-isla y centroamericanos, siendo mi última en Venezuela en el año 1989, antes de irme a Estados Unidos, a la universidad.

Con la selección dominicana, ¿cuál fue tu competencia más memorable?

La más importante, diría yo, en este período fue mi primera competencia como parte de la selección dominicana, que fue en La Habana, Cuba. Fui la única infantil en clasificar para dicha competencia, quedando en tres eventos en cuarto lugar. Para mí fue muy satisfactorio. Ya en las otras competencias quedé entre los primeros ocho lugares. Nunca logré una medalla y eso se me quedó en mi cabeza (risas).

¿Cuál fue el proceso para tu ingreso al equipo de natación de Rider University?

El año 1988, antes de graduarme, vino al país el entrenador de la Rider University a dar unas clínicas de técnicas. En ese entonces él conoce a mi hermano mayor, quien ya se había graduado y le ofrece una beca, pues él abre las puertas a otros nadadores dominicanos para que puedan participar en el programa de natación de la universidad. Y por esto se me hace a mí un poco más fácil lograr entrar al equipo; igual, me dieron la oportunidad de poder optar por una beca de natación que la universidad me ofreció.

¿En qué áreas te profesionalizaste?

Comunicaciones, con énfasis en Relaciones Públicas y un postgrado en literatura. Pero nunca realmente ejercí mi profesión. Regresé al país y por una situación comencé en recursos humanos, me enamoré y mis 16 años de experiencia fueron en esta área, hasta que regresé a Estados Unidos, a realizar mi maestría en Recursos Humanos. Hasta hace tres años que me dediqué al crossfit.

¿Cómo llegas a la natación Master?

Yo termino en el 1995, dejé el agua, quería dedicarme a mi carrera, a viajar, a vacacionar relax. Pero en el 2008 una gran amiga me informa que hay una competencia a finales de año, que si me interesaba participar. Yo le digo que hace 13 años que no nado y ella me contesta que eso es como la bicicleta, eso nunca se olvida. Comienzo a entrenar y fue como una reconexión increíble. Esto es lo que yo amo: 13 años ausente y vuelvo y me nace esa competitividad dentro de mí, este deseo de dar más, de la disciplina, la entrega, de crear metas y de ir detrás de metas, me vino al cuerpo de nuevo.

¿Cómo fue tu experiencia hasta convertirte en la primera competidora del país, (incluidos los hombres), que conquista un Campeonato Mundial en la categoría Master en Natación?

Yo comienzo en el 2009, fue mi primera competencia, que fue en los Panamericanos Master de Natación, realizados en Veracruz, México. Más que nada fue una competencia exploratoria, para ver mi reencuentro con la natación internacional; era otro estrés enfrentarme con competidoras de otros países, y me fue muy bien.

Luego, de ahí comenzaron todos los años diferentes competencias nacionales en los Estados Unidos, que son las competencias master más importantes de ese país, Me fue excelente, gané medallas de oro y de plata.

Fui a las nacionales canadienses y volví a participar en el Panamericano de Rio de Janeiro, Brasil, logrando cinco medallas de oro. Luego, llega la mundial, que es la competencia más importante al nivel master, porque es una competencia de la Federación Internacional de Natación (FINA), ellos son los organizadores. Y nunca había participado al nivel mundial.

¿Cómo entras entre las mejores?

El año anterior al 2014, había quedado entre las 10 mejores nadadoras del mundo, lo que le llaman el “Top Ten”, donde se toman los mejores tiempos en las competencias del año y se hace un ranking, y puedes clasificar entre las mejores diez. Ese fue el primer año en el que quedé dentro de las mejores nadadoras master de mi categoría, lo que me dio un impulso más para creer que yo podía ir a la mundial y desempeñar un buen papel.

En esa competencia logré una medalla de plata y una de bronce. Ese año al igual que el 2014 salgo entre las diez mejores nadadoras del mundo, un poquito más arriba, entre la tercera y la cuarta posición, y el año pasado –que fue mi última competencia, en los Panamericanos de Medellín, Colombia– igual quedo clasificada entre las mejores nadadoras master al nivel mundial.

Ya en la competencia mundial, ¿cuál fue tu tiempo para lograr el oro y qué retos tuviste que superar para inscribir tu nombre en la historia de la natación mundial?

Mi tiempo fue de 31 segundos, ha sido mi mejor tiempo realizado, en 31 segundos nada puede salir mal, ni la salida, ni el nado, ni el toque nada, porque en 31 segundos puede pasar, o ganar o perder. 

Fue una competencia satisfactoria, pero bastante traumática, porque tres semanas antes de llegar a Montreal, donde se celebraron los campeonatos, me dio la  chikungunya. Yo iba a Montreal con las muñecas todas adoloridas, todavía pasando un proceso tanto mental como físico, porque después que tú pasas un proceso de un año entrenando para esa competencia, que tres semanas antes te sientas como me sentía, adolorida, tenía el ánimo por el suelo, las coyunturas todas hinchadas... Entonces me dije, “tú que te has fajado a entrenar un año entero, ¿ahora los vas a dejar por una chikungunya? No”. Me fui con muñequeras, porque no podía doblar las muñecas, y ahí descubrí que el poder mental es increíble, porque yo era de los que o los dejas –que era lo más fácil– o intentas aunque se te caigan las muñecas. Y yo decidí intentarlo, y gracias a esa perseverancia y esa preparación mental, el no temer, y tirarme, y si no lo pude hacer, bueno, habrá otra oportunidad.

¿Cuál es el siguiente reto que tienes por delante?

El año que viene tenemos nuevamente las mundiales, que serán en Budapest. Desde ya estamos iniciando el periodo de preparación, con la meta de defender el título y dar el todo por el todo.

¿Cuál es tu consejo para las personas que quieren iniciarse en la natación?

Lo primero es tomar la decisión de que realmente lo quieres hacer y que quieras darte el chance de vivir esa experiencia, sea por salud, recreación o al nivel competitivo.