Ya se sospechaba pero, por desgracia, la franquicia lo ha hecho oficial. Anthony Davis no volverá a jugar esta temporada. Será operado del hombro y pasará un “procedimiento” por su rodilla: suena a doble visita al quirófano. Yendo más allá, su participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016 está también en seria duda.

“No lo sé, pero si tuviera que apostar, diría que sí”. Palabras de Alvin Gentry respondiendo a una pregunta sobre si la participación de Davis en las Olimpiadas corría peligro tras la lesión. Desalentador para los aficionados de New Orleans Pelicans y para los seguidores de la NBA en general.

Los Pelicans están ya fuera de la lucha por los Playoffs, no matemáticamente pero sí desde el sentido común. El equipo tendrá que empezar a buscar soluciones a unos problemas que no son nuevos: en sus cuatro temporadas en la NBA, la estrella en ciernes ha disputado 68 partidos de los 82 posibles en su temporada más productiva. 67, 64 y 61 —la actual— son sus otros registros. Precisamente 68 es el número de encuentros que se ha perdido desde que debutó en la liga.

“Ha sido horrible”, declaró Gentry respecto a la temporada de su equipo. “Esta es la temporada más frustrante por la que nunca he pasado. Es frustrante para los jugadores, los propietarios, la directiva y todo el mundo. No esperábamos algo así”.

Los Pelicans han perdido 299 partidos de jugadores por lesión, la marca más alta de la NBA esta temporada. “La realidad es que las lesiones han acabado con nuestra temporada, y todo lo que podemos hacer es continuar jugando duro y reagruparnos”.
Millones en riesgo

Rodilla, hombro… Las lesiones de Anthony Davis suponen un quebradero de cabeza para Alvin Gentry y su equipo pero sobre todo son un problema para el jugador. No solo por lo que supone de por sí una lesión, sino porque su contrato contiene cláusulas peligrosas.

Como ya comentábamos, el primer elegido del Draft de 2012 necesita ser seleccionado en uno de los tres mejores quintentos de la NBA este año para cobrar un bonus de 24 millones de dólares. Una suma que solemos llevar todos en la cartera un día cualquiera.

Con su ausencia confirmada para los próximos meses, a Davis solo le queda esperar desde el sofá que su nombre salga en dichas listas. Siendo quien es y jugando como juega, lo extraño sería que no lo hiciera pese a encontrarse en el Oeste y pese a terminar el año con 21 partidos por debajo del máximo de la temporada regular.