El último de los jugadores de posición titulares de los Mets de Nueva York llegó a los campos de entrenamientos con dos días de anticipación, luciendo una camiseta color naranja con la leyenda "Venezolano" y una sonrisa de oreja a oreja.

Tras saludar al gerente general Sandy Alderson, el campocorto venezolano Asdrúbal Cabrera se dirigió a su casillero, donde su nuevo compañero de la doble-matanza, Neil Walker, lo esperaba con un abrazo.

"Estoy feliz de estar aquí", exclamó Cabrera. "Estoy emocionado de estar aquí. El clubhouse me agrada. Los muchachos me caen bastante bien".

Con los Mets, Cabrera está proyectado para jugar mayormente como torpedero titular y batear de octavo en la alineación. La firma del venezolano se convirtió en una apuesta que valió la pena para el club sólo después de haber sido desdeñados por el agente libre Ben Zobrist de haber adquirido a Walker, movimiento que liberó algo de dinero para agregarle profundidad al medio del cuadro. Los Mets decidieron gastarlo en Cabrera, un veterano de nueve años que ha jugado en los Indios, Nacionales y Rays y ha promediado 17 jonrones por temporada en los últimos cinco años.

El año pasado, el venezolano fue el torpedero titular de los Rays, con quienes vio acción en 143 partidos y registró promedio de bateo de .265 con 134 hits, 15 de ellos cuadrangulares.

Durante las próximas seis semanas, Cabrera espera conocer más a fondo a Walker y al venezolano Wilmer Flores, quien fungirá como reserva para todas las posiciones del cuadro.

"Es un buen jugador", dijo el manager Terry Collins acerca de Cabrera. "Lo observas mientras atrapa roletazos, y te das cuenta de que tiene buenas manos. Creemos que a nifel ofensivo va a aportar mucho a nuestro lineup. Fue una gran adquisición, pienso yo".