Los Azulejos de Toronto lucen actualmente como un equipo casi invencible. ¿Debilidades? Difícil encontrar una sola.

"Definitivamente nos sentimos bien acerca de la posición en la que nos encontramos ahora mismo", declaró el antesalista Josh Donaldson.

Donaldson hablaba por fuera del clubhouse donde el equipo llevaba a cabo otra celebración más, la tercera que han tenido los Azulejos en un trecho de ocho días. Su equipo está jugando a las mil maravillas y hasta ahora todo le ha salido bien, y ¿No es así como suelen jugar los equipos que lo ganan todo?

Toronto completó una barrida de tres juegos contra los Rangers de Texas en su Serie Divisional de la Liga Americana el domingo por la noche con una victoria 7-6 en 10 innings.

Por segundo año consecutivo, los Azulejos llegan a la Serie de Campeonato de la Liga Americana, y disputarán el Juego 1 en Boston o Cleveland el viernes por la noche.

En estos tres encuentros ante los Rangers, el equipo canadiense exhibió todas sus fortalezas, conectando ocho jonrones y anotando 22 carreras.

¿El bullpen? Lució hermético con una efectividad de 2.00.

¿Y la rotación? Podría ser la más profunda de todo el béisbol.

Toronto ha ganado seis juegos seguidos, una cadena que comenzó en los últimos dos partidos de la temporada regular cuando todavía estaban peleando por asegurar un lugar en los playoffs.

Después de conseguir dos emocionantes victorias contra los Medias Rojas en Boston, los Azulejos ganaron el juego entre comodines de la Liga Americana al vencer en casa a los Orioles. Paso seguido, barrieron a los Rangers en tres duelos para avanzar a la siguiente ronda.

La historia de estos Azulejos es notable por un par de cosas. Una es que la nómina del equipo sufrió grandes cambios. Dieciséis de los jugadores que conformaron el roster que enfrentó a Texas llegaron en los últimos 24 meses.

El manager John Gibbons, el hombre que logró que todas esas piezas encajaran a la perfección, dijo que su equipo cambió para mejor casi de un día para otro. Los Azulejos tienen marca de 138-97, incluida la postemporada, desde el 1ro de agosto del 2015. Sólo los Cachorros han ganado más juegos en ese lapso.

Gibbons se refiere al receptor Russell Martin, quien firmó como agente libre antes de la campaña del 2015, como "la columna vertebral de nuestro equipo". De Donaldson, quien llegó también en el 2015 en un cambio con los Atléticos de Oakland, dice cosas parecidas.

"Para empezar, nos hicieron un equipo más fuerte mentalmente", dijo Gibbons. "Los dos años anteriores creo que nos faltó algo de eso. Marcaron una gran diferencia, porque puede que tengas un montón de talento, pero si no tienes ese carácter, peloteros ganadores, tipos que estén motivados para ganar día a día, pues te vas a quedar corto".

Ocasionalmente, los Azulejos son criticados porque su ofensiva no carbura sin jonrones. Pero no les importa. Se sienten cómodos con lo que son como equipo y también con su fórmula para ganar.

"Ese es el tipo de jugadores que tenemos", dijo Gibbons.

El lado bueno de la historia es que cuando la pelota está volando sobre la cerca, Toronto es casi invencible. Y en estos momentos está volando.

Los Azulejos han dado 11 jonrones durante su cadena de seis victorias. El domingo le cayeron rápido al abridor de los Rangers, Colby Lewis, con dos jonrones en el primer inning.

El dominicano Edwin Encarnación bateó un tablazo de dos carreras y dos bateadores más tarde Martin dio un bambinazo solitario. Fue el inicio de una amarga noche para Lewis, quien no pudo completar tres entradas y obligó a su manager Jeff Banister a usar seis relevistas.

"Fue un trabajo colectivo", dijo Martin. "Creo que esta serie fue un reflejo de cómo está construido nuestro equipo. Somos batalladores. Es sabroso tener un equipo que sale al terreno y pelea. Peloteros que juegan lesionados, golpeados, que no ponen excusas. Estoy muy orgulloso de este equipo y de la forma en la que nos hemos comportado".

Otra clave para Toronto es que el béisbol de octubre no es algo nuevo para ellos. El año pasado eliminaron a los mismos Rangers en cinco juegos en la Serie Divisional y perdieron en seis encuentros la Serie de Campeonato ante los Reales.

Antes de que empezase esta temporada la meta de los Azulejos fue llegar más lejos. Hasta los momentos, van por el camino correcto. Los Indios o los Medias Rojas son el único obstáculo que los separa de jugar su primera Serie Mundial en 23 años.

"Ahora que avanzamos lo estamos disfrutando un poquito más", dijo Gibbons. "A lo largo de esta serie sentí una sensación de tranquilidad, de confianza, que no experimenté el año pasado. Eso es experiencia y tener la convicción de que puedes lograr algo. Así que esperaremos y veremos qué pasa".