Las competencias internacionales y bases de entrenamientos son largas para la pesista Beatriz Pirón, múltiple medallista internacional de apenas 20 años y madre de Yamilka  y Berlin.

“Es que dejo a mis hijos y no sé cómo están. Tengo que mantenerme llamando y escucharlos para estar tranquila”.

Tras llegar en quinto lugar el Mundial Infantil de Tailandia 2009, Pirón fue madre adolescente y soltera a los 15 años. En la situación en la que la mayoría abandona sus sueños, la nativa de San Pedro de Macorís apeló a un trabajo intenso que la insertó en la competencia por una plaza en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.   

“Empecé a entrenar tres meses después de dar a luz a Yamilka, porque tenía que mantenerla sola. Ella se convirtió en mi inspiración”, relató Pirón, quien fue insertada en la Policía Nacional con “cédula de menor”, para competir en los Juegos Militares.

El trabajo rindió sus frutos en forma de tres medallas de oro en el Mundial juvenil de Lima, Perú, celebrado en abril del 2011. Pirón dominó la categoría de 44 kilogramos en las modalidades de arranque, envión y total.

“Fue un día especial. Ahí pude demostrar que puedo medirme a las mejores del mundo”, se emocionó. A pesar de ello, la Federación Dominicana de Pesas de los Juegos Panamericanos de Guadalajara no la incluyó en la selección de mayores. “Quizás porque era muy joven”, agregó.   

Entonces, sus entrenadores y el presidente de Fedopesas, William Ozuna, la nominaron para optar por una de las dos plazas que tenía el país para Londres 2012. “Félix Ogando (Gallego) me ayudó mucho en esa base de entrenamiento al igual que William. Hice mi mejor esfuerzo porque sabía que un cupo era de Yudelquis Contreras y quedaba otro para Verónica Saladín o yo”, relató.

Los reportes y los resultados posteriores indican que Pirón dio su mejor versión para ganar el puesto en la delegación dominicana que viajó a la cita olímpica, donde dejó una buena sensación,| pese a llegar en la novena posición.    

“Me gustó estar en los Juegos Olímpico pero quiero volver. Sé que puedo mejorar lo de Londres y esa es mi mayor meta en estos momentos”. Antes, el calendario marca el Mundial de Pesas a celebrarse en Houston entre el 21 y el 29 de noviembre del presente año.         

Nacida entre los hierros, Guillermina Candelario, una de las más exitosas pesistas que ha conocido la selección nacional, es la tía de Beatriz y una de las personas más influyente en su vida. “Desde antes de los diez años comencé a pedirle a mi tía que me llevara al complejo para practicar, pero ella y mi madre se negaban”, contó Pirón. Guillermina adelantaba lesiones sobre posturas y mecánica con un palo en el patio y a los 12 la tenacidad de Beatriz se impuso.

“Llegé sabiendo como se agarraba la barra y los ejercicios que se hacían”.

Milqueya Calderón, madre de Beatriz, recuerda esos días. “Mi hermana era responsable de llevarla y traerla a casa de nuevo. Yo sabía que estaba vigilada pero uno siente temor con esos hierros. Beatriz quería ir desde los diez años y a los 12 no la pude parar más”, explica la madre que hoy se declara orgullosa de los logros de su hija.  “Agradecida de Dios porque ella ha podido llegar a ese lugar y escalar y creo que lo mejor es lo que le espera porque apenas es una niña”, dijo Milqueya, quien labora en la zona franca de San Pedro de Macorís  desde hace 20 años.