La repentina salida de Sam Hinkie, unida a la llegada inminente de Bryan Colangelo, quien podría ocupar los puestos de presidente y general manager de los Philadelphia 76ers, no afectará al banquillo, donde seguirá Brett Brown a los mandos.

Según informa Keith Pompey de The Inquirer, una fuente de la liga ha señalado que Brown tiene el puesto asegurado, algo a lo que habría ayudado el hecho de mantener una buena relación con Jerry Colangelo, padre de Bryan, quien lleva en la franquicia desde el pasado mes de diciembre.

Que Brown siga al frente del equipo tiene lógica, ya que ha sido quien ha trabajado con todos los jóvenes que forman el grueso del equipo. Además, parece el último culpable de las desastrosas temporadas de los de Pensilvania, puesto que nunca ha tenido mimbres como para construir un equipo ganador.

Por si eso fuese poco motivo, su vinculación con los Sixers se prolonga hasta el curso 2018-19, es decir, tras campañas más; por lo que su despido supondría un importante desembolso económico.

Cierto es que los general manager suelen venir acompañados de su propio entrenador, de alguien que exprese sobre la pista un estilo de juego a su gusto; sin embargo, pienso que los Colangelo hacen bien en dar una oportunidad a Brown. Si no funciona, siempre podrán rectificar.