Dispuestos a romper las barreras, las personas con discapacidad no siempre tienen éxito, incluso en una Paralimpíada, cuya accesibilidad debe ser ejemplar.

Con seis juegos en el plan de estudios (cuatro como paratleta y dos como fotógrafo), Victor Wang Fernández en silla de ruedas, de 47 años, de Santos (SP), dice que nunca pasó tanta dificultad como la que ha enfrentado en Río y no hay accesibilidad alguna, porqué hicieron los Juegos Olímpicos sin pensar en la Paralimpíada.

“El martes, vi un reportero gringo caerse debido a que la silla de ruedas se atoro en un hueco del piso. Me discu lpé por mi país. Tenía problemas en todos los ámbitos. No hay igualdad entre fotógrafo que camina y uno en silla de ruedas. Estoy limitado “, ha criticado.

Los atletas, sin embargo, dicen que para ellos todo está funcionando muy bien. “Antes de llegar, oí que sería difícil, pero estoy impresionado y orgulloso. Esta óptimo”, dijo el australiano Dylan Alcott, oro en el dobles de tenis en silla de ruedas.

“Ha sido maravilloso, con la Villa Paralímpica y todos los espacios accesibles. No vi ninguna diferencia con respecto a otros juegos”, dijo el estadounidense Nick Taylor, triple campeón paralímpico en el tenis de dobles y plata en Río.