Demasiado ha desaparecido del panorama internacional el jugador argentino. Las lesiones son las principales culpables, ya que Carlos Delfino aún manejaba baloncesto y calidad para rato. A sus 33 años, le llega la ocasión de redimirse con el equipo de su país.

Las selecciones clasificadas para los JJ.OO de Río de Janeiro van perfilando su plantel, realizando los últimos descartes y sopesando incorporaciones de última hora. Entre estas, Delfino, tras cuatro años de ausencia en la albiceleste, indican desde la web oficial de la Confederación Argentina de Básquetbol que se ha ganado la confianza del seleccionador Sergio Hernández para afrontar la preparación de los Juegos, sumando su figura a la preselección. En total, Delfino suma 67 partidos oficiales con Argentina, en los que ha logrado 872 puntos. Sin duda, al menos desde el punto anímico y de liderazgo, su aportación es segura.

Delfino ha jugado para cuatro equipos NBA —Detroit Pistons, Toronto Raptors, Milwaukee Bucks y Houston Rockets—. Los Clippers le cortaron sin que llegara a debutar, y desde entonces es agente libre. El año pasado se rumoreó con su posible incorporación a San Antonio Spurs, pero nunca se consolidó el acuerdo. El escafoides del pie derecho fue su última tortura física. Veremos si todo este tiempo de rehabilitación y entrenamiento en solitario, nos permiten ver destellos de su, no tan antigua, calidad. Destino: Brasil.