Debido a que los Rockies confían en él para proteger sus ventajas, el relevista dominicano Carlos Estévez vive al 'filo de la navaja', a veces gana y a veces pierde.

Estévez (1-2, 5.28 de EFE) arrancó el domingo con un promedio de bateo en contra de .211 y 15 ponches en 15 1/3 innings y ningún corredor heredado le ha pisado el plato. La identidad de esos bateadores que ha enfrentado le genera una sonrisa en su rostro.

"Oh, (el dominicano) David Ortiz - eso estuvo chévere", exclamó Estévez, quien tuvo a cinco miembros de su familia con él en el terreno de juego previo al partido del domingo contra los Gigantes en el Coors Field. "Le tiré una recta alta y pegada, conectó un elevado a la antesala.

"(El cubano) Yasiel Puig, lo ponché. Me enfrenté a [Paul] Goldschmidt y se ha ido de 2-1 contra mí, un doble por la línea de tercera y un elevado al jardín izquierdo. Andrew McCutchen, elevado al LF; (El dominicano) Starling Marte, un roletazo al campo corto. (El venezolano) Francisco Cervelli, me conectó un sencillo pero yo le he recetado un ponché y dominado dos veces con roletazos. David Freese, lo ponché en par de ocasiones. Me he enfrentado a muchos bateadores de peso".

El timonel de Colorado, Walt Weiss, le sigue teniendo confianza a Estévez y el dominicano de 23 años de edad está disfrutando y tratando de aprovechar cada llamado desde el bullpen.

"Antes de esto, estaba lanzando por Triple-A, sólo me daban entradas para foguearme, pero ahora sé que soy parte de un equipo ganador que están armado aquí", manifestó Estévez, quien no vio acción el domingo tras haber lanzado en tres juegos seguidos. "Ellos confían en mí. Me necesitan para sacar esos outs. Desafortunadamente no siempre se puede salir airoso, pero sé que ellos seguirán confiando en mí".