El jardinero dominicano de los Rangers, Carlos Gómez, no le prestó atención a la ola de abucheos que sabía que iba a recibir en su primer partido en el Minute Maid Park desde que fue dado de baja por los Astros. Tenía que atender a cosas más importantes, como la responsabilidad como primer bate y jardinero de los líderes de la División Oeste de la Liga Americana.

"Sólo puedo controlar lo que está en mis manos", dijo Gómez. "Tengo mayores problemas que resolver. Debo pensar en el lanzador en la lomita y no en los aficionados. Mi mentalidad ahora es que cada juego es muy importante. La meta es ganar, no prestarle atención a lo demás".

Gómez ha asegurado que cree que no tiene nada que demostrarles a los Astros, pese a batear apenas .210 en 85 juegos con Houston esta campaña. El quisqueyano enfrentó las mismas interrogantes hace dos semanas cuando los Rangers y Astros midieron fuerzas en Arlington.

"Como dije antes, la verdad es que no pienso en esas cosas", manifestó Gómez. "Estamos en el primer lugar y no me enfoco en más nada".

La manera en que ha bateado probablemente ayudó más a Gómez a olvidarse de la afición de los Astros. En 19 compromisos con los Rangers, ha pegado cuatro jonrones -- sonando dos durante el último fin de semana. Conectó un total de cinco con Houston este año.

"Se ha visto más calmado en el plato", señaló el piloto de Texas, Jeff Banister, quien le dio a Gómez el rol de primer bate el fin de semana pasado. "Lo importante es que no haga más de la cuenta. Ha realizado varios turnos de calidad".

Gómez dijo que su nueva estrategia con el swing se debe a algo que intentó, que era completamente diferente a lo que había hecho en toda su carrera de 10 años en las Grandes Ligas. Trabajó con el coach de bateo asistente de los Rangers, Justin Mashore, en mantener sus manos más abajo antes de cada lanzamiento, lo que le ha ayudado a mantener mejor su equilibrio y ver mejor la bola.

"Estoy practicando algo nuevo y he notado lo fácil que es darle a la bola con la parte gruesa del bate y darle a la banda contraria", explicó Gómez. "Cuando comencé ese proceso, estuve bastante entusiasmado y no veía la hora de que llegara el próximo partido".

Gómez indicó que antes del ajuste, nunca veía cuando el bate hacía contacto con la pelota. Dependía de su coordinación. El resultado fueron dos temporadas en las que fue convocado al Juego de Estrellas. Pero el cambio ha sido clave para su buen momento con los Rangers.

"Llevo 10 años en Grandes Ligas, pero me siento como si hubiera comenzado de nuevo", declaró Gómez. "Todo lo que he hecho en el pasado ha sido casi como con ojos cerrados. Ahora todo es con los ojos abiertos y se han visto los resultados".

Su nueva mentalidad también ha resultado en más pasaportes negociados. Gómez ha recibido 11 boletos en sus últimos 15 encuentros.

"He tenido turnos de calidad y he podido hacer todo lo quiero en el plato -- más bases por bolas, esperando mi pitcheo", dijo Gómez. "Puedes notar que vamos por el camino correcto".