Carmelo Anthony, por más que juegue en los Knicks y a la sombra ejecutiva de Phil Jackson, no ha tenido ningún problema en posicionarse públicamente a favor de LeBron James, jugador de los Cavaliers y amigo desde hace años, a raíz de las turbias declaraciones de Jackson sobre los personas que rodean al jugador de Cleveland.

Además, se une el hecho de que la relación entre alero y presidente no es la mejor soñada (a raíz de la imposición del triángulo ofensivo de uno, y la desidia al respecto del otro). Por ello, más aún, Melo no se ha limitado a la hora de salir en defensa de quien, según entiende, debe. Todo vuelve a girar en torno a la palabra de insoslayables tintes raciales: posse (pandilla).

“Nunca me gustaría oír esa palabra ligada a mí y a la gente que considero mi familia. Gente con la que he luchado contra viento y marea. Me gustaría que se refirieran a nosotros en todo caso como ‘tight-knit’ (un grupo muy unido) o ‘familia’, porque eso es lo que considero que esas personas son para mí”, respondió Melo a pregunta de Mike Vorkunov, colaborador del New York Times y del USA Today.