Con una temporada más que irregular, los Dallas Mavericks se encuentran octavos sólo una victoria por encima de los Jazz. Aún así, de lograr colarse en Playoffs, una plantilla repleta de nombres notables partiría nuevamente de cero y sin techo. Sin embargo, aunque entren en postemporada, el quinteto inicial exhibido ya no será tan estelar.

Chandler Parsons había comenzado muy despacio el curso lastrado por las lesiones, pero finalmente había alcanzado su nivel. En los últimos 15 partidos había promediado 18,1 puntos y un 44% desde el triple. Es por ello que la noticia que nos ha dado Tim MacMahon, de ESPN, es pésima. Según sus fuentes, el alero de los Mavs volverá a pasar por quirófano esta misma semana para tratarse el menisco de la rodilla derecha. Esta operación, de llevarse a cabo y sólo a espera de una segunda opinión médica que la confirme, pondrá punto y final a la campaña del jugador quien debería estar totalmente recuperado para empezar con normalidad la próxima pretemporada.

La misma rodilla

La zona en la que será intervenido es la misma en la que hace poco más de un año en la que se le practicó una reconstrucción por una microfractura.

Desplazándonos a términos económicos, Parsons tiene una opción de jugador para el curso que viene por 16 millones de dólares, pero esta lesión sin duda frena la evolución de un jugador que aspiraba a pedir el máximo al año siguiente de confirmarse su prometedor desarrollo.

De cerrar así la temporada, el forward finalizaría con promedios de 13,7 puntos, 4,7 rebotes y 2,8 asistencias en 29,5 minutos. En cuanto a sus recambios, apunta Dallas Morning News que serán David Lee y Justin Anderson los encargados de cubrir la mayor parte de sus minutos de juego.