1.- Ausencia de un patrón de juego:

Con la dirección de Rafa Benítez se han encadenado los percances físicos, y el deseado equilibrio que se buscaba se derrumbó en el duelo ante dos rivales de calidad: Sevilla y Barcelona. La segunda parte del Sánchez Pizjuán y el clásico plasman la peor imagen que se recuerda del Real Madrid desde hace tiempo. Otro factor que ha pesado es que Benitez nunca ha contado con el apoyo unánime del madridismo.

2.-Errores de planteamiento:

Benítez decidió traicionar sus ideales. El cuerpo le pedía poner a Casemiro, pero alineó el once que más agrada al club y al madridismo. Anunció que saldría al ataque y si tenía que perder que fuese con todas las grandes estrellas en el césped. La realidad mostró un equipo partido, sin ayudas defensivas de los tres jugadores de arriba, la BBC, con un centro del campo superado, siempre en inferioridad en la batalla. Rafa se dio cuenta, cuando el Barça se hizo dueño del balón, de que se había equivocado, pero no rectificó en nada. La decisión era difícil de ejecutar. Tenía que sacrificar a Bale, Cristiano Ronaldo o Benzema y eso le pudiera traer problemas mayores.

3.- Mala progresión del equipo:

La progresión del Real Madrid es negativa y lo ocurrido en el clásico no fue un accidente, sino un hecho que confirma una mala dinámica.

El Real Madrid va a menos. Si había empatado en el Santiago Bernabéu ante el Málaga sin hacer un gol, vencido por la mínima al Granada y, con suerte, a un PSG superior, ante el Barcelona concedió el mismo número de ocasiones con el agravante de que lo hizo a los mejores delanteros del mundo.

Neymar y Luis Suárez no perdonaron como otros. Y en esta ocasión Keylor Navas no se disfrazó de salvador. De no encajar ningún gol como local, a recibir cuatro en 90 minutos. Sumada a la imagen para el olvido en la segunda parte del Sevilla, sobre el césped se plasman problemas tácticos a solucionar con urgencia.

4.- La actitud de los jugadores:

Es un aspecto tan delicado que cuando a un futbolista se le habla de falta de actitud se pone a la defensiva o incluso llega a faltar el respeto al periodista, como hizo Marcelo en la zona mixta, pero lo que más dolió al aficionado madridista fue ver a sus jugadores bajar los brazos ante la superioridad del rival.

El Real Madrid siempre luchó hasta el final en la derrota y así consiguió grandes gestas, con remontadas para la historia. En ningún momento se transmitió eso desde el terreno de juego en el clásico, con una imagen tan alejada del nivel real del equipo que muchos veían plasmada la diferencia de idea con el entrenador.

5.- Jugadores señalados:

La afición del Real Madrid señaló a Danilo, superado por el clásico en todas las facetas del juego, y pide respuestas a dos de sus estrellas, el portugués Cristiano Ronaldo y el galés Gareth Bale, que no respondieron a las expectativas.

Estuvieron ausentes. No ayudaron en defensa y no desequilibraron en ataque. Volvieron a tener falta de puntería cuando llegaron las ocasiones. A Cristiano se le ve alimentar dudas sobre su futuro próximo, como si se encontrase en su última temporada de blanco. Con sus peores números como jugador del Real Madrid.

A Bale no se le encuentra un sitio en el que brille y él no encuentra la forma de asociarse con sus compañeros. Hace la guerra por su cuenta y ante un rival como el Barça es un camino sin salida.