Luego de cumplir una promesa que duró dos años para hacerla realidad, LeBron James y sus Caballeros arribaron este lunes a Cleveland, siendo recibidos como los héroes que demostraron ser al ganar el campeonato de la NBA.

La algarabía por parte de los fanáticos que los esperaban en el Aeropuerto Internacional Hopkins, de la ciudad de Cleveland estuvo por todo lo alto, al ver como la puerta del avión se abría y salía LeBron James con el trofeo de campeones de la NBA en sus manos.  

De esta manera los Caballeros que habían salido de casa solo con esperanzas, regresaron con la victoria y el primer campeonato de la ciudad en un deporte profesional en 52 años, cuando los Cleveland Browns ganaron en la NFL, en el 1964.

El trofeo fue paseado en frente de los aficionados, quienes estaban limitados por una valla que los separaba de los nuevos monarcas de la NBA.

Con este logro se hace realidad la promesa que el hijo prodigo de Cleveland había hecho al volver tras una ausencia de cuatro años, donde saboreó el néctar de la victoria en Miami, con los Heat, pero con el vacio de saber que el lugar que lo vio nacer no había podido saborear el dulce sabor de la victoria, que hoy les regala.

El cariño desplegado y la muestra de felicidad de los ciudadanos de Cleveland en conjunto con sus jugadores, no es para menos tras acabar la sequía de gloria y mucho más de la manera en la que conquistaron la final contra los Guerreros de Golden State, superando un déficit de 1-3 y ganando en la casa de aquellos que el año pasado, tuvieron que ver cómo los derrotaban, celebraran y marchaban con el trofeo.