Los Cavs dejaron de ser el único equipo invicto de la NBA. Los Hawks creyeron más en la victoria en un ajustado partido decidido por el mayor esfuerzo final de sus jugadores y el espléndido partido de Dennis Schröder, clave para el triunfo de Atlanta con 28 puntos y 6 asistencias.

Al final, el triunfo por 106-110 en la cancha de los vigentes campeones da un empujón de moral para unos Hawks que habían vivido un inicio de temporada algo irregular.

La defensa del equipo entrenado por Mike Budenholzer funcionó desde el principio ante las estrellas de Cleveland. LeBron James fue incapaz de anotar en el primer cuarto, y ni Kyrie Irving ni Kevin Love pudieron marcar diferencias.

Y el ataque de Atlanta empezó a hacer daño antes del descanso con un espléndido trabajo colectivo. El trabajo defendiendo la pintura de Paul Millsap y Dwight Howard funcionaba, dejando a los Cavs 11 puntos abajo al descanso.
Sólido final de Atlanta

Solo tras el descanso, LeBron James sacó la rabia. 16 puntos del alero (de sus 23 totales) fueron anotados en el tercer cuarto para devolver la emoción al partido. Pero Atlanta no se vino abajo ni perdió su compostura. En el último cuarto, Budenholzer cerraba el partido con un quinteto más ágil, con Dwight Howard en el banquillo y Tim Hardaway Jr. en cancha.

La combinación de rapidez y piernas más frescas evitó la remontada de unos Cavs que pelearon hasta el final, pero sin el acierto suficiente. Los Hawks daban la sorpresa y dejaban la temporada 2016-17 sin invictos.

Cleveland, pese a lo 29 puntos de Kyrie Irving, los 24 de Kevin Love y los 23 de LeBron James, pagaron su falta de pegada con un 37,4% de acierto en tiros de campo.

Por contra, Atlanta aprovechó su buen partido de jugadores como Dennis Schröder, Kent Bazemore (25 puntos y una sobria defensa sobre James) y Paul Millsap (21 puntos), colocándose con un balance de 4-2 y poniendo en alerta a la liga sobre sus posibilidades a seguir siendo un equipo a tener en cuenta en el Este.