Cuando los Indios aseguraron el título de la División Central de la Liga Americana el 26 de septiembre, cambió el ritmo de la recuperación de Danny Salazar, lanzador de la Tribu que se ausentaba desde el día 9 de dicho mes debido una lesión en el antebrazo derecho.

"De ahí, todos los entrenamientos y los ejercicios que yo estaba haciendo, tuvimos que ponerlos al doble para tratar de estar saludable nuevamente y tratar de ayudar al equipo", reveló el serpentinero dominicano, quien tuvo marca de 11-6 con efectividad de 3.87 y 161 ponches en 25 aperturas durante la temporada regular. "Trabajé bastante fuerte".

La culminación de dicho esfuerzo fue el domingo en el Progressive Field, cuando Salazar tiró un juego simulado de 3.0 entradas sin problemas y, según el coach de pitcheo de los Indios Mickey Callaway, con una velocidad que llegó a las 97 millas por hora.

"Estuvo tirando con mucha fuerza", dijo el manager de los Indios, Terry Francona. "Esto nos brinda la oportunidad de contar con alguien que estuvo en el Juego de Estrellas y que podría lanzar cuando nosotros queramos".

Efectivamente, Salazar fue agregado al roster activo de Cleveland para la Serie Mundial contra los Cachorros, luego de perderse las últimas tres semanas de la campaña regular y las primeras dos rondas de la postemporada. La reintegración del quisqueyano podría ser clave para la Tribu, ya que la tropa de Francona ha tenido que hacer malabares con su rotación abridora debido a la lesión de Salazar, la del venezolano Carlos Carrasco y la que sufrió Trevor Bauer durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Según Callaway, Salazar podría fungir como relevista o abridor para una salida corta. En éste último caso, la presentación sería en el Juego 4 de la serie el sábado, con un límite de entre 65 y 70 pitcheos.

Desde el principio de esta postemporada, Francona y los Indios insistieron en que volviera a lanzar o no en el 2016 Salazar, lo más importante para el serpentinero era recuperar por completo la salud.

"Pero si se podía acelerar (el proceso) para ayudar al equipo, mucho mejor", comentó Salazar.

De 26 años, Salazar afirma que se siente en plenas condiciones ahora.

"Saludable, gracias a Dios, 100%", dijo. "(No hay) ningún tipo de molestia. (Estoy) fuerte. Gracias a Dios, he lanzado los juegos simulados y las millas han estado ahí. No he sentido ningún tipo de fatiga ni nada".

De lanzar en este Clásico de Otoño, Salazar estará participando en su segunda postemporada. Como novato, abrió el Juego del Comodín de la Liga Americana en el 2013 contra los Rays. En dicho partido, el derecho permitió cuatro hits y tres carreras en 4.0 episodios, cargando con la derrota.

Con tres campañas más en su haber ahora, Salazar es un lanzador mucho más pulido.

"Con mucho más experiencia, más sabiduría en el montículo para lanzar y atacar a los bateadores", dijo Salazar al hablar de su evolución desde aquel entonces. "Creo que con un poco menos de presión también, ya que en estos tres años se aprende muchas cosas. Y positivo".