El nuevo manager de las Estrellas Orientales, Dean Treanor, cree que tiene un trabajo inconcluso en la República Dominicana. Y según él, vino a terminarlo.

Treanor llegó el sábado al país para tomar por segundo año seguido las riendas de las Estrellas Orientales, en el torneo de béisbol profesional dominicano.

“Sí”, contestó Treanor el sábado, cuando fue cuestionado sobre si sentía que venía a terminar un trabajo con las Estrellas, después de haber llevado al equipo a la Serie Final en el campeonato pasado, etapa en la cual ese club llegó a tener ventaja de 2-0 y perdió en ocho juegos, por lo cual se quedó a la distancia de dos victorias de la anhelada corona de campeón, algo que los Orientales no logran desde 1968.

“Sí”, fue la otra repuesta cuando primero fue cuestionado sobre si sentía que tenía un compromiso especial.

“Sí”, fue su tercera respuesta cuando se le preguntó si se podía escribir que vino al país a cumplir una misión especial.

Un antiguo policía encubierto antinarcóticos en la ciudad estadounidense de Detroit, en ocasiones, Treanor da la impresión que se conduce como tal cuando conversa con los periodistas, sin llegar a la descortesía, aún se trate de un oficial de prensa de su equipo, y aún siendo esa condición (la del oficial de prensa) conocida por él.

Lo traiciona el hábito, dirán algunos. Y no faltará quien diga que fue entrenado para ello: para ser cauto y receloso frente a periodistas.

Sin embargo, su lenguaje corporal esta vez denotaba una firmeza y una seguridad sobre un tema respecto al cual la mayoría de los managers de béisbol prefieren mostrarse esquivos: sobre sus metas frente a un equipo y a la hora de hacer vaticinios.

Sus ojos, parecían variar de tono cuando le era recordado lo acontecido con las Estrellas la temporada pasada. Su disimulado verdor comenzaba a parecerse al gris plomizo que cubre el cielo, como presagio de lluvia.

Su cabeza asentía al momento de expresar cada monosílabo.

Y cuando se le mencionó la palabra misión, por segunda vez, amenazó con aparecer una mal disimulada sonrisa.

Esta vez fueron dos “sí”, uno a continuación del otro. La cabeza se agitó algo más rápido de arriba hacia abajo. Los ojos empequeñecieron como los de un felino agudizando la mirada, listo para saltar sobre su presa.

La suya es la corona del béisbol profesional dominicano. 

A eso vino otra vez con las Estrellas, a darle caza a la elusiva corona de campeón, después que no pudo venir al inicio de la actual temporada, debido a la enfermedad de su madre.

El puesto de Treanor como capataz de los Orientales fue conferido a Pat Listach, quien después de un record de 13-13 y una cadena de cinco derrotas seguidas sobre su cuello, fue dejado libre por  los Orientales.

Para el puesto, de manera interina, fue designado el coach asistente a manager, Mendy López, bajo cuyas riendas los Orientales se soltaron de la cadena perdedora y tejieron una que, al momento del arribo de Treanor para ocupar su puesto, tenía seis eslabones por victorias y ponía el record del club con 19-13, empatado en el primer lugar con los Tigres del Licey.

La de esta vez es la octava ocasión en la cual Treanor pilotea un equipo del béisbol profesional dominicano, algo que ha hecho en la siguiente sucesión: con los Leones del Escogido (1), Toros del Este (4), Tigres del Licey (1), Estrellas Orientales (2), siendo el técnico extranjero que más veces ha sido manager en el béisbol profesional dominicano, algo en lo cual solo lo supera el dominicano Félix Fermín, cuando de considerar a todos ( técnicos nativos y extranjeros) se trata.

Y aún antes de esas ocho visitas al país para trabajar como manager, Treanor fue coach de pitcheo de las Estrellas, bajo las órdenes del manager Pete MacKanin, y realizó la misma función bajo la dirección del manager Luis Pujols, con los Leones del Escogido, según él mismo recordó.

Diez veces ha trabajado Treanor, como técnico en el país. Y esta vez asegura vino a una misión especial, a concluir un trabajo: a hacer de las Estrellas un equipo campeón.