Con frecuencia recibo consultas sobre cómo tener algún acercamiento con las marcas para gestionar patrocino de eventos deportivos.

Lo primero que ha de quedar claro es que debemos dejar atrás las solicitudes de patrocinio a través de una simple carta.

Necesitamos pasar de solicitar donaciones a entregar propuestas de valor para la entidad a la cual les estamos solicitando una alianza, en el entendido de que estamos vendiendo valor, no solicitando “ayuda”o “apoyo”; dos palabras que debemos eliminar de toda propuesta de patrocinio.

¿Cómo debe ser esta propuesta de valor?

Detallada, atractiva y sobre todo diferencial.

Los elementos que debes tomar en cuenta en tu propuesta son: una descripción del evento a patrocinar (nombre, sede, origen), datos demográficos y territoriales, objetivos que persigue el evento, audiencia, descripción de desarrollo del evento, impacto mediático y por último definir las categorías de patrocinio; tomando en cuenta que cada empresa es diferente y debemos ajustar las ofertas a los perfiles de las mismas.

Estos paquetes de patrocinio, además de su nombre y costo, deben especificar muy claramente todos los beneficios que la marca recibirá por ser parte de tu evento.

También es el momento de delimitar los derechos que se le otorgan al patrocinador respecto a la presencia en el evento (activación, cantidad de vallas que puede colocar, lugares donde expondrá su marca de acuerdo al paquete elegido, etc).

En definitiva, presentar una propuesta de valor te colocará en un lugar prioritario al momento de que la empresa evalúe el abanico de opciones que tenga para ser parte de un evento deportivo.