Lionel Messi tiene la cabeza en la selección argentina, en poder ganarle a Colombia, en volver a los puestos de clasificación para el Mundial Rusia 2018. Sin embargo, otra ola de rumores se aproxima a la orilla del Mundo Leo, y que se convertirá en tema de consulta permanente cuando regrese a España, luego de terminar su participación en las eliminatorias.

Según el diario Marca, el N°10 le avisó a Barcelona que no quiere renovar su vínculo, que finaliza en junio de 2018, justo cuando se estará disputando la Copa del Mundo. Y entonces sonaron las alarmas: ¿Messi abandonará el club catalán? ¿Se trata de una exageración del medio madrileño, históricamente cercano a Real Madrid? ¿O en realidad el capitán de la selección está esperando el momento oportuno para sentarse a negociar?

En el informe, que también detalla la evolución monetaria del vínculo, se asegura que Messi tomó la decisión en julio, durante las vacaciones post Copa América, y que le dijo a su padre, Jorge, que se lo comunicara al club.

“Tras reponerse del comprensible susto, el mandatario azulgrana, Josep María Bartomeu recomendó calma, pidió que se lo pensara dos veces y remitió a la cláusula de rescisión de 250 millones que figura en su contrato tras la séptima y por ahora última renovación del ‘crack’ argentino en mayo de 2014”, detalla Carlos Carpio, el periodista que firma la nota, quien además sostiene que desde aquel día jamás volvieron a sentarse a negociar. Los motivos son difíciles de descifrar.

Según Marca, el golpe por la tercera derrota consecutiva en una final con la selección y la condena a 21 meses de prisión por tres fraudes fiscales fueron los detonantes principales. Pero lo que parece un problema puede verse también como una solución: en Barcelona se aferran a la marcha atrás de Leo a su renuncia a la selección, ya que creen que eso puede ocurrir en esta situación.