Dwyane Wade vuelve a casa. No al lugar donde se hizo jugador profesional, campeón NBA e ídolo local como Miami, sino al hogar donde nació y creció como persona. Según Adrian Wojnarowski de The Vertical, el escolta ha llegado a un acuerdo para jugar en los Bulls. De esta forma, Wade cerrará una etapa de 13 años en los Heat, la franquicia de la que es el líder estadístico en todas las categorías importantes y su jugador más reconocible. Según Wojnarowski, el acuerdo es por $47 millones y 2 temporadas, con su segundo año opcional para el jugador.

Para crear espacio salarial para Wade, los Bulls están también cerrando las salidas vía traspso de José Manuel Calderón, recien llegado desde New York antes del draft, y Mike Dunleavy Jr. Esta revolución permitirá a Chicago crear una linea exterior cargada de All-Stars junto a Rajon Rondo y Jimmy Butler, aunque la capacidad de peligro en el tiro exterior de esta tripleta es más que discutible. Aún así, Chicago ha dado un importante golpe en el mercado trayendo a un ciudadano ilustre justo cuando prescindieron de otro como Derrick Rose unas semanas antes.

Divorcio doloroso

Salvo que los movimientos para crear el inevitable espacio salarial por Wade no lleguen a buen puerto, Dwyane Wade acaba de esta forma un tira y afloja con Miami por su nuevo contrato que ha acabado en divorcio. Pese el interés de otros equipos como Milwaukee y especialmente Denver, el valor sentimental de un regreso a Chicago ha acabado pesando más para Wade decidiera su primer cambio de equipo como profesional.

Tres veces campeón NBA con Miami en 2006, 2013 y 2014, el nombre de Dwyane Wade ha estado ligado a South Beach desde que fue drafteado en quinta posición del draft en 2003. Primer jugador de la ilustre camada de jugadores de ese draft que ganó un anillo, siendo además el MVP de las Finales en 2006, Wade ha sido el jugador más importante de la historia de la franquicia, siendo además clave para juntar al “Big Three” con LeBron James y Chris Bosh que trajo dos campeonatos más a Miami.

Pero estos sacrificios tuvieron un precio. Wade renunció durante sus tres últimas extensiones de contrato a cobrar el máximo salarial que podía haber cobrado siendo una de las superestrellas de la liga. Tras volver este verano al mercado, el escolta quiso que esa lealtad fuera recíproca, pero los Heat y su presidente Pat Riley no reaccionaron como deseaba. Su baja primera oferta inicial le empujó a escuchar otras ofertas, aceptando finalmente la de unos Bulls que le ofrecían volver a la primera ciudad que consideró como propia.

Pese a esta separación, el propietario de la franquicia, el empresario Micky Arison, reaccionó rápidamente en Twitter para darle la despedida. “¡Gracias a Dwyane Wade por 13 maravillosos años!”, escribió Arison. “Has tenido un tremendo impacto en nuestra comunidad y en nuestra organización. Te deseamos lo mejor”.