Para los seguidores de Edgar Martínez que desean verlo en el Salón de la Fama, el tiempo se está acabando. Pero los colegas del boricua también están alzando la voz, y eso podría ser una buena señal para su candidatura a Cooperstown.

Martínez, ex cañonero de los Marineros coach de bateo de Seattle en la actualidad, aparece de nueva cuenta en la lista de candidatos al Salón de la Fama del Béisbol en su edición del 2017, la cual dio a conocer el lunes la Asociación de Cronistas Béisbol de Norteamérica (BBWAA).

Para Martínez, de 53 años de edad, éste es su octavo año en la boleta de votación. Esto significa que le restan apenas tres oportunidades para tratar de alcanzar el 75% de los votos necesarios para ser exaltado, antes de que se cumpla el plazo límite de 10 años en el que un jugador puede ser elegible para el Salón de la Fama.

Pero su preferencia entre los votantes -- y el apoyo de ex jugadores y actuales miembros del Salón -- pareció incrementarse el año pasado. El nombre de Martínez apareció en el 43.4% de las papeletas de votación al Salón en una elección que vio a su ex compañero con los Marineros, Ken Griffey Jr., ser exaltado al Templo de los Inmortales en su primera oportunidad.

El largo intento de Martínez por llegar al Salón podría verse beneficiado por el creciente enfoque de los cronistas de béisbol en los análisis estadísticos de sabermetría, al igual que el creciente número de elogios por parte de ex jugadores contemporáneos - como Randy Johnson, el dominicano Pedro Martínez y el panameño Mariano Rivera, así como Griffey.

"Edgar merece entrar al Salón", declaró Griffey durante su propia exaltación el año pasado. "Jugué junto a él. Sé lo que ha hecho".

Johnson, otro ex compañero de Martínez que fue exaltado al Salón de la Fama en 2015 como miembro de los D-backs, expresó el mismo sentimiento para quien fuera su compañero a lo largo de 10 campañas en Seattle.

"No he conocido a un bateador mejor que él, a un bateador más puro que él", manifestó Johnson. "No deseo faltarles el respeto a otros ex compañeros ni ex jugadores a los que he enfrentado en mi carrera. Pero quien vio jugar a Edgar reconoce la gran calidad que tuvo con el madero. Estaré apoyándolo con todo, porque sé lo que él representó cuando yo estaba en la loma".

Martínez bateó de 19-11 (.579) con tres dobles, dos jonrones y tres bases por bolas recibidas ante el ex Yankee Rivera. El taponero más grande en la historia de Grandes Ligas nombró a Martínez en 2013 cuando se le preguntó cuál fue el bateador más duro que enfrentó en su carrera.  

"Gracias a Dios que se retiró", exclamó el panameño. "Creo que cada pitcher coincidirá conmigo. Se trata de una gran persona, alguien que se hizo respetar en el juego, que hizo todo para ayudar a su equipo".

Los porcentajes de votos de Martínez desde el 2010, su primer año en las papeletas, han sido de 36.2, 32.9, 36.5, 35.9, 24.2, 27.0 y 43.4 el año pasado.

"Creo que la importancia que los nuevos análisis estadísticos han puesto sobre el porcentaje de embasarse y cosas así me han beneficiado", destacó Martínez sobre el repunte de votos que tuvo el año pasado. "Me sentí bien satisfecho con ese gran avance. La verdad es que no esperaba tener un ascenso tan grande, principalmente por cómo me había ido en años recientes. La verdad es que quedé satisfecho".

Otro aspecto que debe de beneficiar a Martínez es el desahogo de candidatos en la papeleta de votación, con nueve jugadores exaltados al Salón de la Fama en los últimos tres años. Además, los votantes tienen los siguientes números para ponderar:

El dominicano David Ortiz es considerado por muchos como un sólido aspirante al Salón de la Fama - tras haberse retirado esta pasada campaña con promedio de bateo de .286, porcentaje de embasarse de .380, y .552 de slugging, 632 dobles y 541 cuadrangulares en 20 temporadas. Ortiz finalizó su carrera con porcentaje de embasarse más slugging (OPS) de .931, 141 de OPS+ y 55.4 de WAR en 2,408 juegos.

Martínez, por su parte, tuvo una línea ofensiva de .312/.418/.515, con un OPS de .933, 147 de OPS+ y 68.4 de WAR en 2,055 partidos a lo largo de 18 campañas. Sin embargo, sus números de dobles (514) y jonrones (309) son menores que los de Ortiz, ya que Martínez no llegó a consolidarse como un jugador titular en las Mayores hasta los 27 años de edad.

Pero el argumento en contra del BD declina considerablemente si los votantes ven a Ortiz como un fuerte candidato a Cooperstown después de una carrera en la que 2,029 de sus 2,408 juegos de por vida fueron como designado. En comparación, la carrera de Martínez sólo incluyó 1,403 de sus 2,055 partidos como BD.

Ciertamente, Martínez posee el promedio de bateo, porcentaje de embasarse y OPS más altos para cualquier BD en la historia de Grandes Ligas con al menos 3,000 presentaciones en la caja de bateo. Fue precisamente por esa razón que el ex Comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig, le agregó el nombre de Edgar Martínez al premio como Mejor Bateador Designado, tras el retiro de la ex estrella de los Marineros en el 2004.

Entre los jugadores retirados con al menos 7,500 presentaciones en el plato desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1945), Martínez es uno de apenas cuatro con porcentaje de embasarse de por vida de al menos .418 (junto a Barry Bonds, Mickey Mantle y Frank Thomas) y uno de sólo 13 con promedio de bateo de al menos .312.

Los votantes pueden incluir hasta 10 nombres en sus boletas. El anuncio de los resultados del grupo del 2017 se realizará el 18 de enero a las 6 p.m. ET. La ceremonia será el 30 de julio en Cooperstown.

"¿Es culpa suya que alguien lo haya colocado en la posición de BD?", cuestiona Griffey. "No. Él fue integrante de un equipo y cumplió con su parte. Debería estar en el Salón. Jugadores como Harold Baines y Edgar fueron bateadores temibles en el puesto de designado. Y cuando fuimos creciendo, la definición de un miembro del Salón de la Fama es un jugador que generó miedo en la oposición por 10 años".