Con un jonrón solitario en el quinto inning que apenas rebasó el muro del jardín izquierdo del Dodger Stadium y provocó el uso de la repetición instantánea, Eduardo Núñez produjo la única carrera que necesitarían los Gigantes para ganar el juego del martes. El marcador final fue 2-0.

Núñez pasó de los Mellizos a los Gigantes en un canje a finales de julio. Luego de verse en el sótano de su división en Minnesota, el infielder dominicano está disfrutando la oportunidad de aportar en un equipo que se encuentra en plena pelea por la postemporada.

En lo que se perfila como una lucha feroz hasta los últimos días de la campaña regular, los Gigantes llegaron a la acción del miércoles empatados con los Mets de Nueva York y los Cardenales de San Luis en los Comodines de la Liga Nacional.

"De ahora en adelante, todos los juegos son unos playoffs", dijo Núñez, quien lleva promedio de .276 con cuatro jonrones y 19 remolcadas en 45 juegos por la novena de San Francisco. "Venir de Minnesota, en último lugar, y competir aquí por los playoffs, es algo bien emocionante para mí".

Entre los Mellizos y los Gigantes en el 2016, Núñez batea .290 con 16 cuadrangulares y 66 carreras producidas e incluso fue convocado al Juego de Estrellas por primera vez como ligamayorista.

"Ha hecho un buen trabajo, en la tercera base y dondequiera que lo coloco en el lineup", dijo el manager de los Gigantes, Bruce Bochy, acerca de Núñez. "Es un jugador divertido de ver. Te emociona. Tiene mucha energía. Juega muy bien de ambos lados de la bola".