Si nos preguntamos, por qué la gente consume deporte, la respuesta es sencilla: por lo que el deporte les hace sentir. Esto deja entrever muy claro dónde todo comienza y todo termina: en el consumidor o aficionado.

Para conocerlo, acercarte a él y cubrir sus necesidades o expectativas debes hacerte estas preguntas: ¿Quiénes son? ¿Dónde viven? ¿Qué estilo de vida llevan? ¿A qué segmento económico pertenecen? ¿De qué manera consumen deporte? ¿Cuáles son sus gustos? ¿Qué bienes y servicios consumen? ¿Cómo se mueven de un lugar a otro? ¿Por qué consumirían mi propuesta? ¿La han consumido ya?

En el pasado, el mercadeo deportivo se basaba en perseguir clientes. Hoy en día se basa en atraer clientes. El consumidor del deporte, ya sea a través de los medios de comunicación, de la práctica deportiva o del consumo de un producto deportivo, es quien dicta a las marcas a través de sus gustos o afición, el cómo deben desarrollar su estrategia.

Una ventaja muy potente de promocionar tu marca mediante el deporte es que el consumidor de deporte siempre busca información. El deporte le genera al consumidor la ansiedad de conocer cómo se está desarrollando el evento: ¿Qué está pasando? ¿Cómo va el partido? Esto pone de manifiesto la gran oportunidad para las empresas y sus marcas de llegar a esta hambrienta audiencia, con una estrategia de contenidos fresca, inteligente, actualizada y adecuada al público objetivo, a través de sus distintas plataformas de relaciones públicas y comunicación digital. La veracidad e inmediatez con que entreguemos la información que el consumidor requiere garantizará una sólida exposición de nuestra marca y las de nuestros patrocinadores.

Sin lugar a dudas, quienes consumen deporte; ya sea por  relajación, diversión, aventura, moda, fanatismo, por la aceptación o prestigio que el deporte mismo representa, se convierten  en parte fundamental de lo que es la identidad de grupo. Así que pon especial interés en conocer todas las características y expectativas del actor principal; ese para quien todo sucede en el terreno de juego: tu consumidor.