La verdad es que trato de poner poco caso a la presente campaña electoral ya que pertenezco a la larga lista de ciudadanos decepcionados de los titulares en los Poderes del Estado, salvo contadas excepciones.

Son muchas las quejas pero considero que mi principal responsabilidad es el sector en el cual ejerzo el periodismo, oficio que debe ser utilizado para aportar a la sociedad, más allá del número de seguidores de Twitter y los beneficios que podamos “sacarle” al mismo.

Pero a pesar de mi desidia política, las informaciones de la campaña me asaltan en las redes sociales, los diarios, radio y televisión. Ah, el domingo miré al cielo y un avión tenía colgada una publicidad política. Tomo este espacio para protestar en nombre de los deportistas dominicanos porque no veo que este sector esté incluido en la agenda de los candidatos en ninguno de los niveles.

El deporte necesita legisladores que le doten de una herramienta para regular su práctica, los negocios (firmas de peloteros, por ejemplo), los reconocimientos (quien merece pensión) y un largo etcetera.

Sueño con un movimiento deportivo que no dependa de los gustos e interpretaciones del ministro federado de turno.

El movimiento deportivo necesita alcaldes que cumplan con su responsabilidad en la construcción de estructuras, aspecto con el que casi ninguno cumple.

Votaría por candidatos que han dirigido o practicado deportes, pero la verdad es que han fallado en defendernos, aquellos que ya llegaron a una curul. Obviaré los nombres para no beneficiar rivales de esos candidatos “deportistas”. Total... todos nos conocemos.

Los votos de deportistas son muchos, no nos subestimen.

Así que, amigos políticos, por favor comiencen a ver el deporte más allá de regalar tres pelotas a cambio de una foto en los medios y asumir una dedicatoria, que a veces es un patrocinio tapado.