Los deportistas del país en este 2015 también fueron víctimas de la violencia que azota al pueblo dominicano y la clase tuvo que vestirse de luto ante los estragos de este flagelo.

El deporte es visto como un símbolo de paz, amor, armonía y de cuerpo y mente sanas, pero esto no ha impedido que desaprensivos corten las vidas de aquellos que han predicado con el ejemplo de lo que debe ser un verdadero deportista y ciudadano.

La víctima más reciente de estos actos que hieren y laceran a la sociedad fue el exatleta Fernando –Chapé– Reynoso, ultimado de cuatro disparos a media mañana de este martes en la ciudad de La Vega.

Reynoso, de 55 años, fue parte de la cuarteta dominicana 4 x 100 (José M. Méndez, Gerardo Suero, Juan Núñez y él) que ganó medalla de bronce en los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en la ciudad de Santiago (1986).

Además, fue parte de la delegación dominicana que asistió a los Juegos Panamericanos celebrados en San Juan, Puerto Rico.

En la actualidad era tesorero de la Federación Dominicana de Pentatlón Moderno y fue presidente durante varios períodos de la Asociación de Atletismo de La Vega. Otro de los tristes casos que afectaron de forma directa al deporte fue el asesinato del luchador Jhomaylen Eugenio Mañón, de 23 años, quien cayó abatido por asaltantes que lo despojaron de 35 mil pesos en el sector Valiente Adentro, La Caleta, Boca Chica.

Mañón, quien era cabo de la Fuerza Aérea, estudiaba arquitectura y trabajaba como mensajero, había representado al país en Juegos Bolivarianos de Perú en el 2013, evento en el que conquistó la medalla de bronce en los 66 kilogramos.

La pena tambien estuvo presente en el béisbol con la pérdida a destiempo del expelotero de los Metros de New York Víctor Liriano (Vitico), de 22 años.

Este joven jugador fue privado de su vida al negarse a entregar un celular en una comunidad de San Cristóbal.

Estos son solo tres casos de los que enlutaron al deporte nacional, marcados cada uno de ellos por la falta de amor y respeto a la vida, valores que no solo en el deporte deben ponerse en práctica, sino en toda la sociedad dominicana.