Para los Marlins, un primer inning que comenzó de manera alentadora el martes por la noche de pronto se convirtió en una pesadilla y para cuando el abridor José Ureña sacó el tercer out, ya le había permitido cinco carreras a los Rojos.

La novena de Miami convocó a Ureña desde Triple-A Nueva Orleans el lunes para que abriera el segundo partido de la serie en Cincinnati. Después de efectuar 35 pitcheos y permitirle un grand slam a Tucker Barnhart en el primer inning, el dominicano se recuperó y completó seis episodios sin permitir más carreras.

El manager de los Marlins, Don Mattingly, dijo después del juego que Ureña no solamente se mantuvo a flote, sino que permanecerá en la rotación y abrirá el domingo en Pittsburgh.

"Después de la primera entrada, lanzó bien", dijo Mattingly acerca del quisqueyano. "Una vez que terminó el primer inning, no permitió carreras en los siguientes cinco innings. Dio la impresión de ir mejorando a medida que fue avanzando el juego, pero obviamente, el primer episodio lo perjudicó".