Uruguay perdía por 1 a 0 ante Venezuela y estaba quedando fuera de la Copa América Centenario. Por eso, Óscar Washington Tabárez, técnico de los charrúas, buscó soluciones en la banca y en sólo diez minutos realizó los tres cambios, haciendo ingresar a Diego Rolán, Nicolás Lodeiro y Mathías Corujo.

Sin más modificaciones por hacer, uno que estaba en la banca explotó de rabia por no ingresar: Luis Suárez. El delantero charrúa, que llegó lesionado desde Barcelona a Estados Unidos, había salido a calentar para meterle presión al Maestro, pero su fórmula no le resultó y el técnico optó por no arriesgar, pese al difícil momento que estaban viviendo en la cancha. 

Por eso, al ver que no entraba, manifestó públicamente su enojo y terminó pidiéndole explicaciones al ayudante técnico, golpeando la banca y lanzando su peto al piso. Pero no fue el único molesto con la situación y su hermano Paolo también reaccionó, lanzando duras acusaciones en Twitter.  

"Te prefiero aunque sea en una pierna. Qué hacés ahí sentado aún", fue uno de los mensajes que lanzó el hermano de Luis, quien también juega de delantero y a sus 36 años juega en el Sonsonate de El Salvador.

Pero Paolo no se quedó ahí y una vez sentenciada la eliminación tras caer por 1 a 0 ante Venezuela, terminó de demostrar su rabia: "Era un partido de vida o muerte. Los tres millones y un poco más nos dimos cuenta menos vos. ¡Qué increíble! ¡Regalaste la copa!". 

Lo cierto es que Luis Suárez, pese a que estaba en la banca junto a sus compañeros, no podía ingresar y no se encontraba inscrito como suplente en la planilla oficial del partido.