Islandia revolucionó a un país y un continente en la Eurocopa 2016. Debutando en el torneo, los islandeses llegaron sin mayores expectativas al torneo de selecciones del Viejo Continente, pero sorprendieron a todos y llegaron hasta cuartos de final, luego de salir segundos en su grupo y eliminar en octavos a Inglaterra. 

El sueño islandés se propagaba por todo el mundo y la pequeña isla de trescientos mil habitantes se paralizaba en torno a su selección. Pero en la fase de los ocho mejores se encontraron con Francia e hicieron valer su condición de local para imponerse por un contundente 5 a 2. 

La goeleada poco le importó a la selección islandesa, quienes se despidieron del torneo como la gran sorpresa y ganándose el cariño de todos los hinchas, propios y ajenos. Más que pena por la eliminación, en Islandia todo era orgullo y felicidad por su histórica campaña. 

La selección de Islandia dio a conocer al mundo una pequeña nación que antes destacaba por sus volcanes y sus bellezas naturales, pero que ahora será reconocida por ser la cenicienta más querida de la Eurocopa 2016. 

Por eso, los hinchas islandeses recibieron como héroes a sus seleccionados y repletaron las calles de Reykjavik para ver el paso del bus descapotable en el que se pasearon los jugadores. Luego, en un escenario montado en la capital de Islandia, vendría lo más emocionante del recibimiento, cuando los 20 mil hinchas realizaron una verdadera coreografia con el grito de guerra que los caracterizó en la Eurocopa. Un emocionante momento que fue coronado con una selfie de los jugadores con los hinchas de fondo.