El pívot francés Rudy Gobert, que ha pasado a ser el deportista francés mejor pagado por su renovación con los Utah Jazz, confesó que ahora tendrá que lidiar con la presión de ser un jugador que cuesta 104 millones de dólares.

"Sé que tengo la etiqueta de los 100 millones de dólares grabada en la frente, pero lo único que puedo hacer es concentrarme en lo que puedo controlar, que es en mi juego dentro de la cancha y mi comportamiento fuera de ella", manifestó al diario francés 'l'Equipe' el internacional francés, de 24 años.

Gobert acabó de rubricar su extensión de contrato por cuatro años durante los que cobrará a partir del próximo curso 104 millones de dólares brutos (25,5 millones por temporada equivalentes a 23,2 millones de euros) y sobrepasó a su compatriota Nicolas Batum (Charlotte), que se embolsa unos 24 millones de dólares brutos.

El pívot aseguró que se dio ningún capricho especial por la firma del suculento contrato y comentó que apenas ha pensado comprarse una casa en Salt Lake City, ciudad donde reside la franquicia de Utah Jazz.