El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) presentó su programa de gobierno en el área deportiva para el cuatrienio 2016-2020. El solo hecho de que se presente un plan es positivo. El Partido Revolucionario Dominicano presentará su programa esta tarde, a pesar de estar aliado con el PLD para las elecciones del próximo domingo. Ya el PRM compartirá con el pueblo sus planes en esta área, y que se animen también los partidos minoritarios y emergentes.

El plan presentado sigue las líneas de políticas deportivas de la administración que concluye el próximo 16 de agosto. Con sus luces, sombras y algunas buenas intenciones no concretadas, la administración de Jaime David Fernández Mirabal ha sido diferente: no perfecta, pero un buen referente para cambiar la forma de hacer ciertas cosas.

Buscar patrocinios de marcas privadas para eventos deportivos promovidos por el ministerio, el ornato y mantenimiento de las instalaciones deportivas, la inclusión social mediante el deporte y el trabajo en la frontera, son parte de las luces. Miderec y el movimiento olímpico se dividen la culpa por la merma medallística del país al nivel internacional y muchas decisiones sobre el manejo de la nómina del ministerio afectaron a deportistas reconocidos, aunque aquí cabe analizar cada caso. Estas son las sombras.

La intención de fomentar más y nuevos deportes es buena, pero prefiero la concentración de esfuerzos y recursos para las disciplinas en las que ya somos competitivos. Por ejemplo, me gusta el fomento del rugby, con su historia y presencia mundial, pero no veo razón para ir profundo con Korfball y Headis.

La realidad es que el programa presentado apunta a mejorar aspectos importantes como la incidencia del deporte en la tanda extendida de las escuelas públicas. Esto debe hacerlo el próximo gobierno, gane quien gane, y asumirlo como asunto capital. Sobre los Juegos Nacionales, opinaré cuando se den a conocer más detalles de forma, fondo y fondo$.   

El contenido de este programa demuestra que Jaime David siguió las directrices del Palacio Nacional, tal y como argumentó durante estos cuatro años.