Los jugadores del Real Madrid llegaron este domingo a la madrileña Plaza Cibeles procedentes de Milán para mostrar a la afición la Undécima copa de Champions League que consigue el club, un codiciado trofeo que arrebataron el sábado a un Atlético Madrid que vio una vez más escaparse su sueño europeo en el último minuto.

Los aficionados esperaron durante toda la noche en la plaza, blindada con vallas y numerosos agentes. Fueron casi ocho horas de fiesta amenizadas con música y aguantando la lluvia y el descenso de las temperaturas.