El transporte de caballos para competiciones ecuestres es siempre una tarea compleja durante los Juegos Olímpicos. Para Río, los 229 animales que competirán  en representación de 49 países vienen por avión, y en primera clase.

El pasado fin de semana, dos de los nueve aviones que fueron reservados y preparados para recibir a los animales aterrizó en Río –uno de Londres y otro de Lièje, Bélgica, el principal centro de cría de caballos en Europa. El avión, con un equipo especializado de vuelo también tienen espacio destinado a los veterinarios, criadores y jinetes.

Animales de Gran Bretaña, Irlanda, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Zimbabwe, Brasil, Japón, Italia y China ya están en los establos del Complejo Deodoro, el escenario de las competiciones ecuestres en 2016.

“Los animales desembarcaron en la terminal de carga. Pero ni siquiera tocan el suelo. Salen del avión directamente a una especie establo aéreo que fueron instalados en la plataforma. A continuación, pasan directo a camiones especiales que les llevarán a Deodoro”, explica la gerente de Planificación y Finanzas de RIOgaleão concesionario, Mariana Sitta.

Para proteger a los animales, el área de Deodoro se definió como una zona de cuarentena y los caballos no saldrán de ahí hasta la hora de volver a casa.

Frase

“Mantener los caballos en forma para competir es nuestro principal reto. El bienestar es nuestra prioridad.” Martin Atock, director de la empresa de transporte oficial de caballos de los Juegos.

Números

120,000 kilogramos de alimentos llegarán a Río de Janeiro en los aviones que también traerán caballos a la carrera olímpica.

40 caballos es el número máximo permitido en un avión. Esto es para asegurar el flujo de aire y la temperatura de la cabina.