El derechazo con el que el mexicano Saúl -Canelo- Álvarez derribó a Amir Khan en la noche del sábado pasará a la historia. Pero contrario a la opinión de la mayoría, los números ya le favorecian en caso de que la pelea se hubiese extendido.

De acuerdo con estadísticas de Compubox, Khan sólo alcanzó a su rival con el 28.9 por ciento de los 166 golpes que lanzó; de los que el 22.7 por ciento fueron directos y sólo atinó 35.9 por ciento de golpes de poder. Mientras que Álvarez colocó el 37.6 por ciento de los 170 golpes que lanzó, incluido el 25.2 de directos, y el 50.6 de golpes de poder. La derrota dejó a Khan con marca de 31-4, y a la espera de intentar regresar en un cartel estelar contra un rival de elite, algo que puede serle ya complicado.

Pero sobre todo, para recuperarse del golpe que lo destruyó y confirmó el pobre encaje que tiene su mandíbula a la que ya se le conoce en el mundo del boxeo como de “cristal”. Khan, que buscaba ser el tercer púgil que después de haber logrado el título de campeón del peso welter conseguía el mediano, reconoció que no era el peso ideal al que llegó con la pelea frente a Álvarez y su meta será volver al original. “Soy un 147 libras natural y este reto vino y fue duro”, admitió Khan, quien podria ganar hasta 13 millones de dólares.