Los Azulejos de Toronto llegan al quinto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana con la espalda contra la pared y necesitan ahora de tres victorias al hilo para avanzar a la Serie Mundial, pero usted no encontrará la palabra pánico en el diccionario de su dirigente, John Gibbons.

"Para ser honesto con ustedes, no hemos tenido ni una sola reunión de equipo este año", señaló Gibbons. "Y eso es algo bueno, porque quiere decir que no la hemos necesitado. Estos hombres saben lo que está en juego. El hecho de llegar aquí es ya una recompensa. Por supuesto, la meta es pasar a la serie grande [la Mundial".

El objetivo de mantener vivas las oportunidades de los Azulejos, en el que pudiera ser el último juego de pelota del año en Rogers Centre, está en las manos del derecho mexicano Marco Estrada, que va a abrir por segunda vez en la actual Serie de Campeonato. "Marco no tuvo una apertura mala en su primer juego, pero simplemente [el dominicano Edinson] Vólquez fue demasiado bueno", comparó el dirigente de los Azulejos. "Ellos [los Reales] cuentan con una alineación agresiva, difícil de enfrentar. Usualmente, él suma ponches, pero no los estuvo logrando, pero creo que en líneas generales estuvo bastante bien".

Para Estrada, la clave del primer juego fue que no pudo localizar su recta de cuatro costuras, algo en lo cual trabajó entre aperturas con miras al partido del miércoles. Medirse a un equipo que es bien agresivo y no espera muchos lanzamientos pudiera ser una pesadilla para muchos serpentineros, pero Estrada tratará de usar esa característica a su favor con el objetivo de ayudar a los Azulejos a forzar el retorno de la justa a Kansas City para por lo menos un sexto juego.

"Si quieren ser agresivos eso está bien, porque solamente tendría que hacer mis lanzamientos y pudiera sacar outs más rápidamente", analizó Estrada. "No pienso mucho en todo eso cuando estoy en la lomita, solamente en localizar bien mis pitcheos". El quinto partido de una Serie de Campeonato no puede ser catalogado como cualquier otro juego, pero esa es precisamente la manera como lo va encarar el derecho azteca. "Trato de tomar cada juego como si fuera uno de la temporada regular", dijo Estrada. "Tuve éxito entonces, ¿por qué cambiar ahora? Tengo la misma mentalidad para este juego. Y voy a tratar de mantenerla de esa manera.

"Hacer las cosas de este modo me ha ayudado a tener un año bastante bueno", agregó Estrada al contestar una pregunta para los lectores de LasMayores.Com. "Uno tiene que hacer los mismos lanzamientos, aunque la serie esté 2-0, 3-0, ó como sea. No quiero ponerme demasiada presión ni a mí mismo ni a los demás".

Prácticamente todo una nación tendrá sus ojos en Estrada cuando comience el partido del miércoles en el hogar de los Azulejos, pero el nativo de Sonora, México, asegura que se estará divirtiendo mucho en la lomita.

"Estoy disfrutando de cada juego", proclamó Estrada. "Gozo mucho más cuando estoy lanzando, que cuando estoy viendo el partido desde la banca. Me pongo más nervioso cuando estoy de observador, porque no hay nada que pueda hacer en torno al posible resultado. Uno puede relajarse y animar a los compañeros de juego, pero no hay nada que pueda hacer para ayudarlos en el terreno".

El margen de 3-1 que tienen los Reales sobre los Azulejos no es imposible de remontar, pero sí bastante difícil, en la acción de una postemporada de las Grandes Ligas. Curiosamente, los propios Reales lo hicieron no una, sino dos veces, en la postemporada de 1985, para ganar tanto la Serie de Campeonato de la Liga Americana como la Serie Mundial, pese a tener la soga al cuello dos veces.

Irónicamente, cuando ganaron la Serie de Campeonato de la Liga Americana en ese entonces, sus adversarios eran los propios Azulejos.