Evan Longoria se casó durante la temporada muerta. Ha vuelto a practicar yoga y espera poder manejar mejor la presión llegando al 2016.

Hablando con los reporteros, Longoria dijo que ya no siente que tenga que cargar a los Rays en sus hombros.

"Nadie quiere sentir esa presión todos los días", dijo Longoria, tercera base de Tampa Bay. "Creo que la sentí mucho el año pasado. Fui muy duro conmigo mismo y sé que eso no es lo que más te conviene a nivel mental.

"Al final de la temporada estás cansado y, a veces, día tras día no es tan disfrutable como podría ser, porque estás cansado mentalmente. Estoy tratando de quitarme ese peso, sabiendo que el resto de los muchachos tiene capacidad".

Longoria dio una respuesta franca al preguntársele si la presión que sintió la temporada pasada lo afectó en el plato.

"Probablemente sí, siendo realista", dijo el antesalista. "No voy a decir que no. El estrés y la presión de este juego son grandes factores. Creo que cuando dejas que se te vayan de las manos, la situación puede volverse abrumadora.

"Hablamos mucho de eso el año pasado. ¿Cómo no tratar de hacer más de la cuenta cuando (estás en mala racha)? O cuando te va mal a ti y al equipo".

El manager de los Rays, Kevin Cash, no cree que la actuación de Longoria se haya visto afectada por la presión.

"Él es muy crítico consigo mismo", dijo Cash. "Longo tiene un estándar muy alto, y con razón. Queremos que todos nuestros veteranos hagan eso".

Longoria está leyendo el libro, Cure: A Journey into the Science of Mind over Body para tratar de dominar el aspecto mental del béisbol. "En este trabajo, siempre tra

tas de reducir el nivel de estrés y presión", expresó. "A lo mejor es una sorpresa para la gente escuchar que aún nos ponemos nerviosos o ansiosos, como un muchacho de la secundaria y la universidad.

"La realidad es que eso nunca desaparece; siempre es nuevo y siempre está ahí".

Al reconocer que aún siente la presión, Longoria cree que puede ayudar "a un muchacho más joven a entender que lo que está sintiendo" no es inusual.

"No están solos", manifestó. "Como jugadores de Grandes Ligas, aún vivimos esas cosas. Creo que estamos mintiendo si decimos lo contrario".

Longoria sigue siendo la cara emblemática de los Rays. El estelar está bajo control contractual del equipo hasta el final del 2023 y ganará US$12.1 millones en el 2016. Si bien es cierto que es el mejor jugador ofensivo de Tampa Bay, también es verdad que sus números han ido en declive en los últimos años.

Sus mejores temporadas fueron en el 2009 (.281, 33 HR y 113 CE) y el 2010 (.294, 22 HR, 104 CE). La temporada pasada, Longoria bateó .270 con 21 cuadrangulares y 73 impulsadas.

Al preguntársele si pensaba si era tan buen jugador ahora como hace cinco años, Longoria contestó, "Creo que lo soy".

"Obviamente, a nivel ofensivo me encantaría poner los números que tuve en el 2009 y el 2010. Y creo que todavía soy capaz de eso", dijo. "Pero eso viene con una acumulación de trabajo. No va a pasar así por así.

"Tengo que volver a hallar la fórmula. Es fácil el primer año. Luego tienes que saber qué funciona y volver a establecerte". v En vez de sus logros personales, Longoria quiere ser "un buen jugador para este equipo".

"Eso es lo único que importa", dijo. "Si yo pudiera dar un solo jonrón y fuera el jonrón para ayudarnos a ganar la Serie Mundial, eso representaría un año exitoso.

"Los momentos individuales que nos ayudan a ganar son mucho más importantes para mí que recuperar algún espacio o ser considerado uno de los mejores 10 jugadores".