No se detienen los directivos que se entregan a las autoridades por el escándalo de corrupción de la FIFA.

El último en llegar a Estados Unidos para hablar sobre las acusaciones de sobornos y lavado de dinero que ascienden a un millón de dólares es Rafael Callejas.

A diferencia de otros dirigentes de fútbol, Callejas además de haber estado al mando de la Federación Hondureña de Fútbol (Fenafuth) entre 2002 y 2015, fue presidente del país centroamericano de 1990 a 1994.

El político de 72 años decidió entregarse a las autoridades estadounidenses, que habían pedido su extradición, acusado de pedir, ofrecer y aceptar pagos de lavado de dinero y sobornos.

Según el documento que presentó la fiscal Loretta Lynch, Callejas firmo contratos con la empresa Media World, que gestionaba los derechos de transmisión de los partidos eliminatorios para los mundiales de 2014, 2018 y 2022.