Desde la creación de la gimnasia como disciplina y deporte olímpico en 1952, las mujeres que la practican siempre han llevado un leotardo que muestra parte de su pelvis. Es el traje reglamentario.

Esta prenda la han usado desde Vera Caslavska, Nadia Comaneci y Stevlana Khorkina hasta las estrellas de este deporte en la actualidad, como Alexandra Raisman y Aliya Mustafina. Y nunca hubo un solo problema con esta, hasta que el fanatismo religioso quiso opacar el triunfo de una gimnasta malaya.

Ella se llama Farah Ann Abdul Hadi, tiene 21 años y acaba de ganar la medalla de oro en ejercicios de suelo en los Juegos SEA. Un canal de televisión de su país puso una foto de ella muy triunfante, hasta que fanáticos del Islam comenzaron a criticarla por mostrar el "Aurat", es decir, sus "partes privadas".

Según su ley, esto es imperdonable para una mujer. El canal tuvo que borrar la foto, pero el escándalo en ese país ya trascendía las redes sociales. Líderes religiosos también criticaron a la joven por su "comportamiento", reveló el periódico Malay Mail Online.

Sin embargo, hubo gente que la apoyó, poniendo comentarios en el post y también creando un grupo de Facebook. Asimismo, crearon un hashtag llamado #FARAHnatics. Y por supuesto, ante esto, la deportista expresó su agradecimiento.