Dos goles de Antoine Griezmann, uno de penalti en la primera mitad, y otro tras el descanso dieron el pase a la final de la Eurocopa a una selección francesa que, asida al estado de gracia de su estrella, aprovechó sus oportunidades para asegurarse la lucha por el título el domingo en París, donde le aguarda la selección portuguesa de Cristiano Ronaldo. el domingo a las 3pm.

Griezmann, criticado en el arranque del torneo, se ha convertido en el ídolo de la afición. Es el máximo goleador del torneo (con 6 tantos) y el jugador decisivo. Él solo cambió una eliminatoria que se preveía cuesta arriba.

En un partido marcado por la emoción, en las gradas, y la tensión en el campo, Alemania se vio sorprendida por la vigorosa puesta en escena francesa. El equipo de Didier Deschamps quiso prolongar la euforia de las gradas y salió dispuesto a atropellar a su rival.

Francia superó a los campeones del mundo en unos primeros minutos en los que Manuel Neuer sostuvo a su equipo, con una gran intervención a un disparo de Antoine Griezmann, que culminó de esa forma una buena jugada con Blaise Matuidi.

Una mano dentro del área, ante Patrice Evra, determinó el castigo que no falló Griezmann y que cambió el curso de la semifinal y el ánimo de la selección alemana. Tras el descanso Griezmann aprovechó el primer balón que el cayó al área, tras un apurado despeje de Manuel Neuer y sentenció la clasificación ante un equipo alemán sin suerte: Julian Draxler estrelló un balón en el larguero- que tiró de orgullo y cayó con dignidad.