Desde cualquier punto de vista, al campocorto puertorriqueño Francisco Lindor le queda como anillo al dedo la etiqueta de estrella en ascenso

Al momento de ser subido al equipo grande de los Indios en 14 de junio del año pasado, Lindor era considerado el mejor prospecto de Cleveland y el tercer mejor de todo el béisbol. En ese sentido, ha cumplido con las expectativas.

De 22 años de edad, bateó .313 con 12 jonrones y 58 remolcadas en 99 compromisos por el equipo grande en el 2015. Este año, fue convocado al Juego de Estrellas por primera vez y terminó la temporada regular con promedio de .30, 15 cuadrangulares y 78 carreras producidas en 155 partidos.

Además, Lindor ha dado varios batazos claves y ha hecho algunas jugadas defensivas llamativas en lo que va de los playoffs del 2016. El sábado, en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, el boricua definió la victoria de los Indios por 2-1 ante Toronto con un sencillo productor. Eso fue al día siguiente de darle el triunfo a la Tribu en el Juego 1 con un bambinazo de dos rayas.

Lindor, quien batea .350 con cuatro remolcadas en sus primeros cinco juegos de postemporada, también conectó un bambinazo solitario en la victoria de 5-4 sobre los Medias Rojas en el primer partido de la Serie Divisional de la Liga Americana, en la que Cleveland barrió a Boston.

Dadas las hazañas de Lindor en el terreno de juego, es común escuchar al público en el Progressive Field cantar Frankie, Frankie. Pero Lindor no solamente ha cautivado a sus compañeros de equipo, a la fanaticada de la Tribu y al mundo beisbolero por su desempeño en el terreno, sino también por su carismática sonrisa y la aparentemente inagotable energía con la que juega.

"Cuando subió por primera vez, obviamente se notaba el talento que tenía y todo eso", dijo el as de los Indios y el pitcher ganador en el Juego 1 de la SCLA, Corey Kluber, acerca de Lindor. "Pero luego verlo madurar y conocerse mejor a sí mismo, familiarizarse con la liga y cosas así, eso habla por sí sólo de lo mucho que disfruta jugar".

Lindor también ha demostrado muy buena disposición a la hora de dar entrevistas y hacer anuncios de productos, lo cual lo ha convertido rápidamente en el rostro de la franquicia. No obstante, el oriundo de Caguas asegura que ésa nunca ha sido su meta.

"Nunca me he enfocado en ser la cara de la franquicia, nunca me enfocado en ser 'el hombre'", dijo Lindor. "Siempre me he enfocado en hacer mi trabajo, en seguir mi plan, seguir ayudando a mi equipo a ganar todos los días. Si voy a ser la cara; si no voy a ser la cara, no lo voy a ser".

El capataz de los Indios, Terry Francona, hizo eco de las palabras de Lindor al describir la manera en que el boricua ha manejado el estrellato, elogiando a la vez la madurez y el aplomo del torpedero.

"Creo que Francisco acepta [el reto] de tratar de ser el mejor jugador que puede ser", dijo el manager. "Simplemente queremos que nuestros muchachos sean los mejores jugadores que puedan ser y también sean las mejores personas que puedan ser. [Francisco] hace un bueno trabajo en ambos sentidos. Es un jugador joven y talentoso que sigue tratando de mejorar y se nota por su sonrisa que la mayoría del tiempo está disfrutando".

¿Qué precisamente quiere mejorar Lindor?

"Todo", dijo Lindor. "Cuando estaba en el sistema [de liga menor], lo que me ayudó es que siempre quería ser llamado [al equipo grande], pero nunca por mis propios términos, sino cuando quisiera el equipo y de acuerdo con el plan que tenía Dios para mi convocación. Eso me llenó de humildad, me enseñó a mantener los pies sobre la tierra y seguir trabajando duro.

"Y aquí arriba, estoy en deuda con mis compañeros, el cuerpo de instructores, mi papá y las personas con quienes trabajo en el invierno. Hay mucha gente que me está ayudando en mi carrera; no es [solamente] obra mía. Es cierto que salgo al terreno y soy quien está jugando, pero tras bastidores, hay mucha gente ayudándome. Ayudándome mentalmente, con el fildeo, el bateo, todo".

Constelación en las paradas cortas En el 2015, Lindor terminó en el segundo lugar en las votaciones para el premio al Novato del Año de la Liga Americana. El galardón se lo adjudicó fue su compatriota y homólogo, Carlos Correa de los Astros de Houston.

"Súper orgulloso, contento con el trabajo que ha hecho Correa y el trabajo que yo he hecho", expresó Lindor. "Es un orgullo poder ayudar a la juventud [puertorriqueña] a que siga hacia adelante".

Lindor y Correa pertenecen a una camada de campocortos jóvenes y talentosos que se destacan ahora mismo en Grandes Ligas, categoría que también incluye al arubeño Xander Bogaerts de los Medias Rojas, de 23 años de edad, quien fue el torpedero titular por el Joven Circuito en el Juego de Estrellas este año.

La Serie de Campeonato de la Liga Nacional entre Cachorros y los Dodgers también cuenta con dos campocortos jóvenes de lujo: Addison Russell de Chicago, de 22 años de edad, y Corey Seager de Los Ángeles, de 21 años. Éste último se perfila como el favorito para el premio al Novato del Año en el Viejo Circuito.

"Es un honor, un orgullo", dijo Lindor al respecto. "Es algo súper chévere, algo bonito verlos a ellos, jóvenes, teniendo éxito y siendo jugadores de impacto para sus respectivos equipos".