A principios de la década de 1990, Freddy García fue enviado por los Astros de Houston a entrenarse en las facilidades del equipo, entonces ubicadas en San Pedro de Macorís.

García (Caracas, octubre de 1976) recordó esos días tras lucirse ayer en el juego de apertura de la Serie del Caribe. El derecho comandó a los venezolanos Tigres de Aragua a un triunfo 2 carreras por 1 sobre el representante de Puerto Rico, Cangrejeros de Santurce.

“Recuerdo al señor que trabajaba en el mantenimiento del terreno. Yo le cambiaba mi desayuno por caña. Me gustaba la caña macorisana y nunca olvido esos días”, relató el derecho que trabajó seis entradas de una carrera, cuatro hits, una base y cinco ponches.

“He sido bendecido al poder estar en este juego durante tanto tiempo. Agradecido de la familia, los fanáticos y disfrutando estar aquí”, expresó García, un ganador de 156 partidos en Grandes Ligas, aún la cifra más alta para un pitcher venezolano en el gran circo.

La marca de García está en peligro por el avance del talentoso Félix Hernández, quien ya suma  143 triunfos con los Marineros de Seattle con apenas 29 años de edad.

“Los records están para romperse y quien mejor que Félix con el gran talento que posee”, apuntó el ex pitcher cabecera de los Medias Blancas de Chicago.  

García ofreció un recital desde el montículo. “Gracias a Dios pudimos hacer el trabajo que esperábamos. Siempre es bueno picar adelante ya que es una serie corta y es bueno que jugar bien desde el principio”.

Resaltó la ayuda recibida de sus compañeros en el plano defensivo. “La defensa fue fundamental ya que cuando hay defensa uno no tiene que pitchar extra y ya no soy un niño. Cada error me trae un bateador extra y más trabajo”, explicó.

García piensa retirarse tras completar la temporada de verano en México. Si Venezuela juega la semifinal el sábado, él tendrá el descanso de cuatro días. “Vine a pitchar”, concluyó.