Gabriel Mercedes es el mejor atleta producido en la República Dominicana en la historia. El único desarrollado aquí que ostenta medalla olímpica, medalla mundial, dos oros de Juegos Panamericanos y otro para de preseas dorados en Juegos Centroamericanos y del Caribe. Quítese el sombrero al llegar a esta línea.

Mercedes fue sacado del Programa de Atletas del Alto Rendimiento Nuevos Valores e Inmortales (Parni), tras más de 15 años en el equipo nacional de taekwondo.

Sobran defensores de Gaby,  quienes no entienden que el prodigio de Monte Plata salga de la nómina que maneja el Ministerio de Deportes, al cual pertenece el Parni.

El mayor de la Policía Nacional tiene un espacio ganado por sus méritos competitivos. Pero… siempre el pero, Carmona. Gaby cae en un limbo en un sistema deportivo sin reglas claras, porque mientras no tengamos ley de deportes y sus reglamentos, vamos a depender de las interpretaciones de federados, ligueros, buscones, atletas, softbolistas de fin de semana, ejecutivos olímpicos y jefes de Miderec.

A falta de ley, cada quien interpreta a su acomodo. La realidad es que Gaby no es vieja Gloria, ni atleta activo, y le faltan años para ser inmortal.

Una forma de aprovechar la experiencia acumulada por Mercedes alrededor del mundo es nombrarlo entrenador. Puede trabajar iniciación y desarrollo al principio, pero con proyección para competir, como merece por la titularidad de la selección nacional.

El problema son los problemas entre Gaby y la Federación Dominicana de taekwondo y el sentido personalista que impera en las federaciones.

Lo de Mercedes y su federación es un divorcio cuya solución no sera fácil. Por cierto, cada federación quita y pone los atletas del Parni. De modo que es possible que Miderec no tenga nada que ver con la salida de Gabriel del sistema.

En todo caso, no está mal que lo saquen. Es ley de vida y Gaby lo sabe.

Pero el país debe aprovechar lo que puede aportar el medallista de plata de Beijín 2008.

Gaby no está para regalos. Puede ganar el dinero que el estado le pague; condiciones físicas y mentales sobran.

La Federación Dominicana de Taekwondo debe aprovechar a su mejor representante.

No sacarlo del escenario como sucedió con Danny Vizcaíno, otro peleador histórico del país, el cual no vemos en los eventos de la federación, quizas porque defiende sus ideas.
Faltan reglas. Que no falte sensatez.